Los niños víctimas de acoso confiesan no sentirse protegidos por sus profesores ni por el colegio

Presentación del IV Estudio sobre la Percepción del Bullying en la Sociedad Española

El centro educativo no es siempre el espacio seguro que los padres entienden que es para sus hijos. Los niños españoles víctimas de acoso escolar afirman no sentirse protegidos por sus profesores ni por parte del colegio, como tampoco confían en sus compañeros de clase. La falta de apoyo por parte de la comunidad educativa se convierte en una de las principales barreras para romper el silencio, según revela el IV Estudio sobre la percepción del bullying en la sociedad española, presentado este martes en Madrid, con Leo Farache como maestro de ceremonias.

Las cifras se muestran elocuentes al respeto. Así, 5 de cada 10 niños siente que no puede contar con el apoyo de sus profesores a la hora de hablar sobre el acoso que sufre, en tanto que un abrumador 77 % de los padres cree que los centros educativos suelen ocultar los casos de acoso para evitar que se tenga una imagen negativa de ellos. Lo llamativo es que el 55 % de los profesores, más de la mitad, coincide con esta afirmación, que los centros donde trabajan no responden como, a su juicio, debieran en este contexto y frente a esta problemática.

No acaba ahí la cosa: el 55 % de los encuestados en el estudio cree que los padres de los acosadores suelen tratar de ocultar, minimizar o justificar el acoso que ejercen sus hijos, lo que supone un aumento de cinco puntos respecto al 2022, un dato preocupante que revela que, a pesar de una aparente mayor concienciación y de la existencia de iniciativas legales el acoso sigue presente.

Nidia Represa, activista contra el bullying y el ciberbullying y autora de la novela ‘Bajo mi piel’, aseguró que “es muy importante para los padres y los profesores saber cómo se sienten los acosados y conocer el proceso de destrucción y autodestrucción en el que acaban cayendo, puesto que, normalmente, los casos de acoso se dan en etapas sensibles y delicadas del desarrollo físico y neurológico del menor”.

Los estudiantes españoles pasan al año más de 175 días en el colegio, es más, los alumnos de secundaria pasan un total de 1.057 horas en cada uno de los cursos de la ESO. Por tanto, la realidad es que, en muchos casos, los niños pasan más tiempo en su entorno académico que en casa, a pesar de lo cual este sigue siendo territorio hostil para muchos. Y eso que este tipo de abusos son visibles en la mayoría de los casos, pues, como revela el estudio, el 59% de los estudiantes conoce casos de bullying que han ocurrido en su colegio. Es decir, saberse, se suele saber.

El acoso no se reduce, y con secuelas

Con carácter general, el 23 % de los niños y jóvenes en España sufre bullying a día de hoy, en línea con cifras de años anteriores. De acuerdo también con los datos del informe, 4 de cada 10 de los adultos españoles encuestados asegura haber sufrido bullying durante su etapa escolar.

Entre estas víctimas del acoso escolar, un abrumador 92 % afirma que esta situación ha tenido consecuencias en su vida. Hasta el punto de que el 20 % de los encuestados acosados en la infancia reconoce, aun en sus años adultos, que la experiencia lo ha marcado para siempre, el 38% que ha dañado su autoestima, el 32% que le hizo más introvertido, al 17% le generó ansiedad y al 11% le provocó depresión. El 27% afirma que sufrir acoso escolar le hizo más fuerte.

Especialmente alarmante resulta el aumento del ciberacoso, de un 10 a un 16 % entre 2022 y 2023, que coincide con la popularización del uso de la inteligencia artificial de código abierto, que permite la creación de imágenes, videos y audios que suplantan la identidad de la persona. Una incidencia que no se alcanzaba desde plena epidemia de COVID-19, espoleada por el encierro en casa.

¿Vergüenza o miedo?

El estudio indaga, igualmente, en la experiencia vivida por los encuestados, hoy adultos, para quienes aquella experiencia está hoy, en no pocos casos, muy presente en sus vidas. De este modo, el 50 % de los adultos que reconoce haber sufrido acoso escolar en su infancia confiesa hoy que no se lo contó a nadie. Afortunadamente, esto ha cambiado. En la actualidad, el 52 % de los niños encuestados afirma que, si en sus colegios hay casos de bullying, lo solucionan rápidamente.

Sobre las repercusiones que tuvo haber sido víctima de acoso, de entre los adultos que lo fueron un 70 % dice haber sufrido acoso psicológico, un 46 % acoso verbal, un 39 % fue víctima de acoso social, principalmente a través de la exclusión, y un 26 % recibió agresiones físicas.

¿Cómo respondieron a ello? Las respuestas son diversas, ajustadas a cada caso personal. Principalmente, el acoso finalizó poco a poco (73%), el 52% reconoce que no supo cómo afrontarlo, el 46% llegó a enfrentarse a los acosadores, el 42% lo contó en casa y el 33% dice que sus amigos le ayudaron a afrontarlo. Sólo el 14% acudió al psicólogo o lo denunció y hasta un 13% tuvo que cambiar de centro y un 9% incluso de barrio.

La etapa escolar desempeña un papel fundamental en la formación y evolución de las personas. Por esta razón, ser víctima de acoso durante este período es un asunto muy grave que puede tener importantes consecuencias en el crecimiento y desarrollo personal. Una de las más importantes conclusiones del IV Estudio sobre la percepción del bullying en la sociedad española es que, entre los adultos que sufrieron bullying en la escuela, un 92 % afirma que esta situación ha tenido consecuencias en su vida de adulto.

Silvia Álava, en su intervención en la presentación del IV Estudio sobre la Percepción delBullying en la Sociedad Española
Silvia Álava, en su intervención en la presentación del IV Estudio sobre la Percepción del
Bullying en la Sociedad Española

La psicóloga educativa, Silvia Álava, sostiene que “las secuelas del bullying van mucho más allá de la etapa escolar y nos podemos encontrar adultos con un menor desarrollo de habilidades sociales, puesto que estas se deben trabajar en un entorno seguro y cuando el colegio deja de serlo, este desarrollo se puede paralizar”.

Los adultos que han sufrido bullying en la infancia han contado en la encuesta cómo vivieron esa situación. Así, el 43% se sintió triste, el 36% solo, el 34% impotente, el 33% inferior; un 12% lloraba constantemente, el 5% pensó que los acosadores tenían razón y un 4% pensó en suicidarse.

Por otro lado, casi 6 de cada 10 españoles adultos recuerda situaciones de acoso durante su etapa escolar, aunque por aquel entonces no se denominaba así. Hoy, el 38 % de los padres con hijos en edad escolar afirma tener constancia de alguna situación de acoso escolar en el centro educativo de sus hijos.

Entre el 59% de adultos que durante su etapa escolar ha sido testigo de situaciones de acoso, un 57 % reconoce que optó por no intervenir, ya que consideraba que era mejor no involucrarse. En este contexto, solo el 28 % de los adultos asegura que los profesores hicieron algo frente a estos casos de acoso.

El ciberacoso, el acoso de hoy

La inteligencia artificial de código abierto ha sido la gran revolución tecnológica del último año. Pero la posibilidad de usarla de una forma indebida, generando contenidos que suplantan la identidad de una persona, como los deepfakes, coincide con un aumento del ciberbullying del 10 al 16% entre 2022 y 2023.

En el último año un acosador puede utilizar esta tecnología para crear y difundir imágenes, videos y archivos de voz en los que muestra a la víctima en situaciones comprometedoras que no han sucedido, pero que tienen una apariencia solvente de realidad. Se ha visto ya este año en Extremadura.

Carlos Represa, director de Digitales y Responsables y presidente de la Asociación para la Protección de Menores en Internet, advierte en este sentido de que “la llegada de la inteligencia artificial al sistema educativo y a las aulas puede ser una espada de doble filo en la lucha contra el bullying y el ciberacoso” pero cree que hay oportunidades para “aprovechar el potencial de esta herramienta para cambiar las reglas del juego”.

Los datos, una vez más, hablan por sí solos. El 16 % de los niños ha sido insultado o criticado a través de redes sociales, y el 19 % ha sido víctima de burlas en redes. Si miramos a los acosadores, el 13 % de los niños admite haberse burlado de algún compañero en redes sociales. Y es que el 19 % de los encuestados no considera que insultar a una persona públicamente por Internet sea ciberacoso.

Ni siquiera el 19 % de los menores cree que publicar o distribuir fotos o videos de una persona por Internet sin su consentimiento se considere ciberacoso. Es más, un 9 % de los niños encuestados admite que lo ha hecho.

El acoso no es un invento

Leo Farache, director de Educar es Todo, afirmó que “el bullying siempre ha existido, como lo demuestran los resultados del estudio de este año, aunque aún haya personas que lo nieguen o se haya minimizado en épocas anteriores; es, además, como vemos en estas cifras, un comportamiento que deja unas secuelas graves para toda la vida en muchos de los afectados”.

Por su parte, Carlos Martínez, director general de Totto España, puso de manifiesto “el firme compromiso de Totto para prevenir la lacra social que es el bullying. Continuamos con nuestra labor de sensibilización durante todo el año, porque creemos que cada niño se merece crecer en un entorno seguro y saludable, donde pueda alcanzar su máximo potencial sin temor e inseguridad”.

En su calidad de víctima de acoso, Nidia Represa, es hoy activista contra el bullying y cyberbullying a través de proyectos como su novela ‘Bajo mi piel’, basada en los hechos reales de su infancia y que compartió en la presentación de este estudio.

Un trabajo dirigido por David Martín de la Morena, sociólogo y director de Investigación de IO Investigación, quien detalló los resultados de un estudio promovido por Totto y Educar es Todo, que ha contado con la opinión de menores, padres y profesores, y con los acreditados conocimientos de Carmen Cabestany, presidenta de la Asociación No al Acoso Escolar.

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