Luis García Carretero (Colegio Areteia): “Damos respuestas donde otros no pueden llegar”

Luis García, director del colegio Areteia

Areteia es un colegio diferente. Todos lo son, cada uno a su manera, pero este centro madrileño que dirige Luis García Carretero ha hecho del esfuerzo para llevar a cabo una auténtica personalización de su enseñanza, un faro que alumbra el trabajo de sus profesionales. Integrado en el grupo multinacional Globeducate, su director nos cuenta que no han cambiado lo fundamental: llegar donde otros no pueden llegar, atender a alumnos que en otros lugares, no pueden ser atendidos.

Háblenos de Areteia, ¿qué tiene de especial su colegio?

Areteia constituye la materialización de un proyecto educativo auténticamente personalizador que, por serlo, responde con eficacia a las necesidades educativas de muchos alumnos, que, por diferentes motivos, otros centros educativos no pueden atender.

Hablamos de enseñanza personalizadora por tres motivos: porque consideramos que el desarrollo y crecimiento de la persona es un proceso permanente a lo largo de la vida; porque la persona primero y el estudiante después son el centro de nuestra acción educativa y por último porque buscamos la individualización de los procesos de enseñanza a partir del principio básico que recoge nuestro ideario: todos los alumnos pueden aprender, pero no lo hacen de la misma manera: además no todos los alumnos tienen por qué estudiar lo mismo.

Buscan atender a la diversidad.

Sabemos atender a la diversidad porque somos capaces de personalizar el proceso educativo trabajando necesidades educativas, pero sobre todo desarrollando las fortalezas de los alumnos para sobre ellas, cimentar proyectos de vida coherentes y ajustados a posibilidades de éxito entendiendo éste como un compuesto de autonomía personal y felicidad.

Las claves para la consecución de estos objetivos siguen siendo los grupos reducidos, un departamento psicopedagógico presente en todas las etapas educativas que orienta a alumnos, profesores y familias y un equipo humano profesional, comprometido, consolidado, sensible y formado en atención a la diversidad capaz de dar respuesta a las distintas necesidades de los alumnos de manera coordinada porque está en continua comunicación.

El centro toma su nombre de la palabra griega areteia.

Lo que somos arranca en la tradición grecolatina y judeocristiana: nuestra concepción del hombre, de la persona, entronca con estas raíces. Por ello el nombre del colegio, cuyo origen, muchas veces se desconoce, recoge la idiosincrasia del colegio: el areté, era la forma en la que especialmente Aristóteles concebía la virtud. La virtud es un hábito que se adquiere con la práctica, con la práctica sistemática que comienza en la disciplina para llegar a la autodisciplina.

Por otro lado, la virtud se entiende como la búsqueda de la excelencia, pero una excelencia no estereotipada, sino basada en el conocimiento de uno mismo. El “conócete a ti mismo” inscrito en el Templo de Apolo en Delfos, recoge el proceso de análisis personal que precede al establecimiento de la excelencia, de la virtud que cada ser humano debe plantearse como objetivo. Por este motivo, pensamos, alcanzar la excelencia es contribuir al autoconocimiento que permita el planteamiento de un proyecto ajustado, realista y exitoso.

En el aula preguntamos a los estudiantes cuál es la virtud de una cuchara, de un tenedor, de un cuchillo… pronto descubren que se trata de instrumentos diferentes a los que debemos pedirles fines diferentes: el buen maestro, e incluso el buen padre-madre, deben orientar esa búsqueda personal, esa búsqueda del talento que contribuya al éxito tal y como lo hemos definido más arriba.

Foto colegio Areteia, Madrid.

¿Cómo responde el colegio al reto de atender a alumnos con TDA, TDAH, dislexia, TEA de Alto Funcionamiento, Síndrome de Asperger o superdotación?

Cuando en 1980 Carmen Castelló, Samuel Vidal y Carlos Carnicero, tres auténticos maestros en el sentido académico y humanista del término, fundan Areteia quieren dar una respuesta eficaz a los alumnos que en aquel momento “quedan fuera del sistema”.

En los años ochenta estos estudiantes eran mayoritariamente alumnos con capacidades intelectuales bajas o límites que estaban en una tierra de nadie entre la educación especial y la ordinaria o bien alumnos con dificultades en habilidades instrumentales no entendidos ni atendidos en las escuelas estandarizadas y en cierta forma “estandarizantes”.

La implantación de la LOGSE y las siguientes reformas educativas han tratado de dar una mejor respuesta al alumno de necesidades educativas especiales. Areteia siempre ha ido en cierta forma por delante de las reformas educativas en la tarea de dar una atención adecuada a estos alumnos. La realidad educativa pone de manifiesto que una respuesta eficaz a estos alumnos pasa necesariamente por las mencionadas ratios reducidas y la presencia en el centro de profesionales especialistas coordinados con el equipo docente.

Areteia no ha querido ser un colegio especializado en TDAH, dislexia, adopciones, TEA, Altas Capacidades, TEL… Areteia siempre ha querido personalizar y por querer conseguirlo hemos aprendido mucho sobre estos perfiles diagnósticos y sobre las respuestas que necesitan de la escuela llegando a ser especialistas en ellos.

Hablamos de algo muy serio y relevante: hablamos del derecho de todos alumnos a ser adecuadamente atendidos en la escuela. Por ello somos una escuela inclusiva que crea oportunidades para todos, pero exclusiva a la vez porque los recursos necesarios no están al alcance de todos.

¿Es simplista decir que son expertos en combatir el fracaso escolar?

Cuando hablamos de fracaso escolar, tendemos a hablar del fracaso del estudiante y de su contexto familiar porque son quienes sufren las consecuencias del fracaso, pero debemos asumir que quien fracasa realmente es la escuela por no disponer de medios para atender necesidades o, con franqueza, por establecer prioridades que discriminan.

Una sociedad plural como la nuestra oferta diseños educativos diversos y es responsabilidad de todos los responsables pedagógicos orientar a los alumnos a los diseños más ajustados a las necesidades de los alumnos: tenemos claro que son las escuelas las que deben adaptarse a las necesidades de los alumnos y no al revés, pero es un hecho que la capacidad de adaptación de los centros educativos es diferente. Por eso existimos desde hace cuarenta años, porque damos respuestas más allá de donde otros pueden llegar.

La FP está dentro de la oferta de su centro. ¿Con qué características?

Hablábamos antes de ser pioneros en la atención a la diversidad. Necesariamente esta realidad nos puso en el camino de entender que una institución educativa privada, más allá del Bachillerato como opción en la enseñanza postobligatoria, debía apostar, a contracorriente, por la Formación Profesional como alternativa. Implantamos en el año 2000 la Formación Profesional de Grado Medio de Gestión Administrativa y en 2012 la Formación Profesional Básica de Servicios Administrativos.

Una vez consolidadas estas modalidades educativas desde 2015 implementamos otras familias profesionales como la Informática y la Deportiva tanto en el Grado Medio como Superior.

¿Qué aporta al Areteia su pertenencia a Globeducate?

La incorporación de Areteia en 2008 a Centros Educativos NACE, hoy Globeducate, supuso una clara apuesta por reforzar aquello que había hecho a Areteia ser Areteia, incorporando procesos más profesionalizados y sobre todo aportando los beneficios de la pertenencia a una comunidad escolar global.

Areteia había trabajado muy volcado en sus alumnos y en su realidad desde 1980 y abrir nuestras puertas a experiencias y proyectos diferentes nos ha enriquecido de forma indudable: la apuesta por la música, las artes y el deporte, la introducción de las tecnologías de forma acorde a nuestra realidad escolar, los eventos del grupo, la ecología como fundamento y un largo etcétera de experiencias materializan oportunidades educativas apasionantes que nos han hecho crecer.

Desde el punto de vista económico Globeducate ha apoyado el crecimiento de la oferta descrita en Formación Profesional que ha requerido una notable inversión en las infraestructuras e instalaciones del colegio.

Por otro lado, nuestra experiencia también resulta valiosa para otros colegios del grupo en la medida en que podemos orientar en el camino de ayudar a los alumnos diferentes.

En un entorno de descenso generalizado de la natalidad ¿Han notado ustedes un descenso en el número de alumnos?

Areteia es un colegio de “segunda oportunidad”. Es el colegio que las familias buscan cuando dejan de recibir respuestas. Por este motivo la estructura poblacional de nuestro centro es una pirámide invertida: una línea en Infantil y en los primeros cursos de la primaria; dos en los últimos; tres en los primeros cursos de ESO; cuatro en los últimos y cinco en la etapa postobligatoria. Por este motivo en este momento, no hemos acusado el descenso de nacimientos.

¿Qué aporta el marketing y la comunicación en la gestión de los centros de educación?

Tras cuarenta cursos escolares hemos consolidado y perfeccionado un modo de hacer, pero también hemos sido conscientes de que nuestro proyecto era un proyecto poco conocido.

La incorporación a Globeducate nos ha permitido entender que comunicar es clave, pero sobre todo comunicar con autenticidad y en coherencia con nuestra misión, nuestra visión y nuestros valores.

Comunicar más y mejor qué es lo que hacemos, permite a las familias y a los colegios encontrarnos antes y la experiencia de muchos años nos dice que cuanto antes llegue un alumno a Areteia, más lejos podemos hacerle llegar. Cuánto fracaso, cuánto sufrimiento, cuánta autoestima seriamente dañada podemos evitar si el alumno llega antes a un contexto escolar acogedor, personalizador y exigente a la vez es uno de los motores que nos mueven a incrementar nuestra presencia en redes y  medios, pero sin perder nunca de vista que no puede mostrarse lo que no se hace y no se vive.

¿Qué cualidades o perfil debe tener el profesor del Areteia? ¿Y el directivo?

Hay cualidades del profesional de Areteia que se tienen y otras que se aprenden. Me atrevería a decir que las primeras son más importantes y que las segundas, aún siendo fundamentales, no sirven sin las primeras. Nos referimos a la vocación educativa, al compromiso, a la flexibilidad, a la capacidad de adaptación, a la resistencia a la frustración, a la capacidad de trabajar en equipo, a la empatía y la capacidad de comunicación, a la firmeza y a la entrega a la vez.

Profesionales extraordinariamente preparados que no reúnen estas cualidades no encajan en nuestro diseño y otros que sí poseen las primeras cualidades descritas acaban aprendiendo las segundas en los procesos formativos internos y echan raíces entre nosotros: la formación en el modelo Areteia hemos asumido que es un proceso que dura en torno a los dos años y que se basa en la experiencia del día a día de la escuela y en el aprendizaje de las soluciones aportadas a las distintas necesidades que nos encontramos.

El equipo directivo actual es heredero directo del que fundó el colegio hace cuatro décadas. En este sentido la continuidad en las propuestas y en los principios educativos ha favorecido la consolidación del proyecto. José Antonio Marina se ha encargado de popularizar el proverbio africano “para educar a un niño hace falta toda la tribu”. Esta unidad y este compromiso común es clave para conseguir crear el mejor contexto de crecimiento para cada alumno y es a lo que el Equipo Directivo enfoca su mayor esfuerzo.

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