María Graciani: «Los colegios son una gran ayuda a la hora de fomentar el hábito por la lectura»

María Graciani se presenta como speaker, escritora, asesora de la felicidad y autora de ocho libros sobre liderazgo, capital humano, motivación, gestión de intangibles. Ahora también se atreve con la literatura infantil con su obra ‘Komache’, de la que nos da cuenta en esta entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO, y en la que se refiere también a la oportunidad de adentrar a los más pequeños en el mundo de la literatura.

Háblanos deKomache’

«Komache» (Editorial BABIDI-BÚ) es mi obra más especial pues supone mi primera incursión en el genial universo de la literatura infantil. El libro se centra en la historia del hijo de la Señora Koala y del Señor Mapache, Komache, y de como con sus mejores amigos, la tortuga Tibel y el pato Cuaqui, forman la más alucinante de las pandillas: ¡la pandilla TiCuKo! Tienen un grito de guerra chulísimo que entonan antes de empezar cualquier aventura (¡con coreografía incluída y todo!): Diversión, travesuras, amistad… ¡Con la pandilla TiCuKo vas a flipar! Juntos se divierten, ayudan a otros animales, crean momentos geniales pero, sobre todo, lo que más les gusta a Komache y a sus amigos es resolver misterios…

Komache es diferente, especial ¡tiene mucha personalidad porque es el único Koala-Mapache del mundo mundial! Otra de sus características básicas es que es súper alegre y divertido ¡siempre tiene una sonrisa en la boca! (de hecho…¡nació riéndose!) y siempre lleva puesta su prenda favorita: ¡unas botas rojas que nunca se quita! Esas botas, rojo ilusión, lo que nos indican es que Komache está siempre listo para «echar una pata» a quien lo necesita; Komache siempre está preparadado para divertirse y resolver nuevos misterios y, sobre todo, Komache siempre pone todo su corazón en cada paso que da (de ahí el «rojo ilusión» de las botas). La bondad, la generosidad, el cariño, la amistad y la ternura ¡impregnan todas sus aventuras!

Siempre se dijo que la letra con sangre entra. A través de tus obras
literarias lo que entra desde la letra misma son valores ¿qué valores?

Estoy convencida de que es una labor imprescindible de todo autor impregnar sus obras de valores; añadiría más, en lugar de «labor imprescindible» yo diría que el tema de aportar valor es un «disfrute necesario» porque verdaderamente ¡yo disfruto llenando una obra con principios valiosos y perdurables! ¡así es como un sencillo libro se transforma en legado! ¡así es como el mensaje cala de verdad! Si tú disfrutas, el lector (que es inteligente) lo capta y él también disfruta.

Los valores son los protagonistas de todas mis obras, son las que le dan sentido, las que llenan el libro, sino quedaría vacío… Los valores son el motor, si el motor va bien, ya podemos empezar a prestar atención a la carrocería…

En concreto, en «Komache» mi intención es transmitirles a los niños lo importante que es tener personalidad, poniendo énfasis en el aporte de la originalidad, la amistad y la bondad como caminos para triunfar; la necesidad de la empatía como pegamento de las relaciones, un sentido profundo del equipo y de la solidaridad como caminos para ayudar a mejorar y el valor del perdón como nutriente básico del corazón.

El potencial lector de tu obra son alumnos de Primaria ¿de tu
experiencia con alumnos de estas edades, cómo les encuentras, qué te
preocupa de su comportamiento?

Dicho sencillamente: ¡los niños me hacen disfrutar! (en el sentido más original del término) porque cuando estoy con ellos extraigo el jugo a la vida de una forma maravillosa… Los niños que he tenido la suerte de conocer son singulares maestros e incluso entrenadores emocionales, pues te hacen desarrollar competencias, sobre la marcha, que ¡te sorprenden a ti mismo! Los niños son genios de la sencillez, de la flexibilidad, de la diversión, de la iniciativa, de la autenticidad, de la pasión, de la creatividad… ¡todos los ingredientes que harían brillar a cualquier adulto -tanto personal como laboralmente- los tienen ellos!

Podríamos decir que los niños son «presentes activos» porque cuando algo les llega de verdad, ponen toda su mente y todo su corazón en brindarte la más especial atención, ¡disfrutan como nadie del arte de llenar el momento! ¡son los mejores disfrutadores del mundo!

Los niños también son muy curiosos, ¡siempre quieren saber más de todo aquello que les gusta de verdad! y eso es ¡genial! (pues luego, de adultos, parece que «da cosa» preguntar…). Y, desde luego, los niños son simpáticos «demandantes de atención», muchas veces les encanta levantar la mano, no para hacer una pregunta, sino para compartir una experiencia que han tenido (parecida a la tuya) y te brindan su relato con una sonrisa, como espontánea muestra de empatía.

No hay dos niños iguales, cada uno tiene su personalidad, sus ideas, su educación… Lo único que me preocuparía es que a alguno le faltase AMOR, ellos son generadores de amor ¡lo fabrican desde su inocencia! pero primero hay que darles un ejemplo diario. Los niños necesitan sólidos referentes.

¿En qué consiste la experiencia de ‘Komache’ en los centros
educativos, como la que tuvo lugar en el Colegio Claret de Sevilla?

¡»Komache» está feliz con el cariño que está recibiendo de los niños en los coles! Hasta ahora, hemos tenido la oportunidad de ir a cinco centros -todos en Sevilla-: el Colegio Claret, el San Francisco de Paula, el International School of Andalucia y a través de videoconferencia el CEPR SAR Infanta Leonor y CEIP Juan de la Cueva (próximamente «Komache» también visitará el colegio infantil El Carmen y El Aljamar), ¡de todos guardo maravillosos recuerdos! pero el Colegio Claret siempre será especial para mí porque fue mi cole, además… ¡allí fui durante 4 días a presentar a «Komache» a más de 600 niños: desde 1º a 4º de primaria, alucinante!

La experiencia de «Komache» en los coles consiste en una original presentación del libro dividida en 6 partes:

– Cómo surgió la idea.

– Cuáles son los personajes principales.

– Relato de algún capítulo.

– Qué me enseña Komache.

– Concurso #SoyKomachero.

– Intervenciones/preguntas de los niños.

¡Mi parte favorita es esta última, sin duda! Me encanta escuchar las ocurrencias de los niños, ¡te diviertes y aprendes mucho escuchándolos! tanto que… ¡hasta he sacado ideas para mi próximo libro!

A ellos les suele gustar especialmente hacer el grito de guerra con la coreografía y el reto del concurso #SoyKomachero que consiste en hacer un dibujo, una manualidad, texto… ¡la forma creativa que prefieran! sobre Komache, sus amigos, el personaje del libro que más les haya gustado… Los ganadores tendrán como premio «Komachetas» (genuinas camisetas del Club Komache) así como saldrán por las redes sociales. Hasta la fecha, he recibido dibus, murales, guiñoles, recortables, su propia versión de la historia…¡una pasada!

¿La digitalización ha enterrado el gusto por leer entre los niños?

Los niños siempre han sido muy visuales (antes y ahora). Claro que si pones de forma recurrente a su alcance una tablet, que es un elemento intuitivo, táctil, donde reinan las imágenes y los juegos hará de ese dispositivo su atracción principal pero… ¡lo mismo puede ocurrir con los libros! La cuestión se reduce al ejemplo que tengan en sus casas: si un padre le dice a su hijo que lea pero el niño lo ve todo el día con el ordenador y nunca encuentra ni un periódico ni un libro en su casa, ¿crees de verdad que el niño se va a interesar por leer?

Como se suele decir, el ejemplo arrastra. Y si los chiquillos ven que sus padres no sólo leen libros sino que ¡disfrutan haciéndolos! y los ponen en lugares que estén a su alcance… ¡no hará ni falta decirles que lean! ya tendrán por sí mismos el «gusanillo de la lectura». No hay digitalización que entierre a una dedicada educación.

¿Cuál es la situación actual que atraviesa la literatura infantil en
España?

A juzgar por mi experiencia con «Komache» (¡ya se encuentra en reimpresión!) , me atrevería a decir que la literatura infantil en nuestro país goza de buena salud. Paradójicamente, el confinamiento que vivimos a causa de la pandemia, hizo que los niños, buscando formas de divertirse, recurrieran más que nunca a los libros. De hecho, en la Editorial BABIDI-BÚ desarrollaron una original iniciativa durante el confinamento, se llama #TeCuentoMiCuento en la que cada autor relata en un vídeo su cuento y le editorial lo difunde por redes sociales (Facebook, Youtube) para diversión de los peques (¡por cierto! el 8 de Junio estará disponible el vídeo de #TeCuentoMiCuento de «Komache»).

¿Cómo convencer a un niño/a de que deje de lado una tablet donde
jugar y coja un libro para leer?

La respuesta está en un cambio de perspectiva. El niño lo que quiere es divertirse y está claro que si asocia «divertido» a la tablet y «aburrido» al libro, se decantará por la tablet, pero si con ingenio y dedicación, padres, profesores y sociedad en general, cambiamos esa asociación y hacemos que los niños perciban a los libros como «divertidos», ¡casi como amigos!, como fuentes de inspiración estaremos contribuyendo a crear fieles lectores.

La mejor forma de convencer es a través del ejemplo diario: ¡interésate por conocer bien a tu hijo, sobrino, nieto! ¿cuáles son sus temas favoritos? ¿su color? ¿su comida preferida? ¿su hobbie? ¿le gustan los animales? ¿practica deporte? ¿cómo se llama su mejor amigo? Una vez que recabes toda esta información, recopila libros que sean espíritus afines con sus gustos e intereses, empieza por leerlos tú (procura que él te vea) y luego invítalo a hacer lo propio… ¡te sorprenderás!

¿Ayudan los colegios a comprometer a sus escolares con la lectura?

Sin duda, los colegios son una gran ayuda a la hora de fomentar el hábito por la lectura. Muchos coles tienen magníficos planes de lecturas, hacen fichas, trabajan los valores de los libros en clase, piden su opinión a los niños… Hasta la fecha, todos los coles que ha visitado «Komache» son cuna de buenos lectores.

¿Qué rol deberían desempeñar las familias en la afición de sus hijos
por la lectura?

Los niños son muy curiosos y les gusta imitar los comportamientos de sus referentes. En general, los padres son los referentes más potentes que tiene un niño, como bien decía mi madre: «la educación se mama en casa». El cole es una magnífica ayuda pero los niños tienen que venir educados de su casa, y con «educados» me refiero al aprendizaje de principios, límites, pautas de comportamiento… El poder del ejemplo sale a relucir de nuevo… Para conseguir niños interesados por la lectura necesitamos padres interesados por la lectura.

Por ejemplo, dentro de las actividades familiares, ¡visitad juntos una curiosa librería infantil! (recuerdo que a mi padre le gustaba hasta como olían los libros y se implicó en transmitirme ese gusto), recorred juntos los pasillos, «bichead» en equipo algunos ejemplares, pregúntale a tu hijo: «¿a ti cuál te gusta más?» incluso añade: «a mí éste porque…» y le das un argumento sobre por qué crees que puede ser un «libro chulo»… Si las criaturas viven experiencias divertidas relacionadas con el mundo del libro, ¡entonces se interesarán por la lectura! Está en nuestras manos…

Éxito Educativo
Author: Éxito Educativo

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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