“Necesitamos un pacto para que la educación quede al margen de los vaivenes políticos”

Lara Martínez
Las hermanas Lara realizan una gran labor divulgadora sobre la historia española

María y Laura Lara Martínez son hermanas con una triple vocación: la docencia, la escritura y la comunicación o divulgación de las Humanidades en televisión. Ambas colaboran en programas de televisión como en “La aventura del saber” (donde han realizado la serie “Monarquías”, “Gracias, América” y ahora analizan la actualidad histórica prestando especial atención a la transmisión de la “Historia de la mujer”, en Shalom (programa de La 2 de TVE sobre el judaísmo) y con María Lara tienen sección propia en Tendido Cero, es grabada en exteriores y se titula “Historia de la tauromaquia”. En radio, colaboran con la Cadena SER, Melodía FM, Onda Cero y RNE. Actualmente, son docentes en la Universidad a Distancia de Madrid. Hablan con pasión de la necesidad de incrementar la enseñanza de las humanidades y de la larga y fructífera historia de España; y piden, como tantas otras personas, un gran pacto nacional por la educación. Su libro “Breviario de historia de España” ha conseguido vender cuatro ediciones.

¿Está bien tratada la asignatura de Historia en el sistema educativo español?

María: Desde la Educación Infantil hasta la Formación Profesional y el Bachillerato debería ser potenciada la enseñanza de las Humanidades, también para fomentar competencias transversales y destrezas necesarias en la ciudadanía, como la actitud crítica, el razonamiento y el diálogo.

¿Cómo creéis que la Historia puede también ayudar a la gestión de los centros educativos?

Laura: La economía es la organización de los recursos y la organización escolar es la más importante de todas las planificaciones porque se trata de la formación para la vida de los recursos humanos. Es algo que suelo enfatizar en mis asignaturas de Historia de la Educación en Magisterio y otros grados.

Como profesoras universitarias, pero también como descendientes de una familia con unos cuantos maestros de escuela, ¿cuáles consideráis que son los principales pecados de nuestro sistema educativo?

Laura: La Historia se mueve entre dos ejes imparciales, el espacio y el tiempo, pero queda impregnada del ambiente en el que se lee, de ahí que sea necesario un pacto nacional por la Educación, para que la escuela quede al margen de los vaivenes políticos.

María: Es importante inculcar desde la temprana edad el hábito de estudio, nuestra madre y maestra, lo hizo con nosotras. Nuestro padre nos colocó unas pizarras cuando teníamos tres años al ver que Laura y yo dábamos clase a las muñecas. Mientras trazábamos el alfabeto y los números sobre la pared, disfrutábamos imaginando que transmitíamos lecciones. Hoy es una enorme satisfacción dedicarnos laboralmente a esa vocación que surgió como un juego antes de ir al colegio. También hay que fomentar la creatividad. Recordamos los cuentos de nuestro abuelo y también el cuidado de nuestra abuela en resolvernos todas las dudas de geografía al regresar del parvulario. La familia tiene que colaborar en ese despertar a las letras.

¿Qué personaje histórico creéis que debería ser una referencia absoluta en la educación?

Laura: El Empecinado. No lo elegimos por su alta cultura, sino por su lealtad. En su figura contemplamos la fusión entre patriotismo y la defensa de la dignidad de la mujer. Juan Martín Díez se enroló en la Guerra de la Independencia buscando justicia porque una muchacha de su pueblo había sido violada por un francés. No obstante, pasados los años, en 1825, lo ahorcaron en Roa (Burgos), reinando Fernando VII, el monarca por cuyo regreso él y otros tantos guerrilleros se habían arriesgado. El Empecinado es quien revitaliza a los Comuneros en el Trienio Liberal. Y por su apodo, de pecina por ser oscuro de piel, se introduce el verbo “empecinarse” en el diccionario de la RAE.

María: Cambiando el signo de los tiempos y garantizando los principios democráticos, ¿qué claves nos daría hoy en los contextos educativos Juan Martín Díez al encontrarse con la lacra del acoso escolar?

¿Qué momento de la Historia de España consideráis que es peor estudiado y debería estudiarse más? ¿Cuál el más sobrevalorado?

María: Decía Voltaire que Historia propiamente solo es aquel momento en que queda condensado el espíritu humano. Laura y yo apostamos por una imagen mucho más inclusiva y amplia de la Historia, todos los aspectos- políticos, militares, sociales, económicos, culturales- forman parte del recuento y la selección de los procesos (si seguimos la aseveración del filósofo ilustrado) también varía con la época. Nuestros abuelos estudiaban como hitos Sagunto y Granada, pareciera que hubieran merendado con Viriato y con Guzmán el Bueno. A mediados del siglo XX, en las Escuelas Normales de Magisterio apenas se estudiaba la llegada del liberalismo.

Laura: Sin embargo, los que nacimos a partir de los 80 y somos “niños LOGSE” -nosotras lo somos-, nos encontrábamos en los cursos de ESO y de Bachillerato que se prestaba mucha atención a la Edad Contemporánea. ¿Qué voy a decir de esto? Yo soy profesora de Historia Contemporánea. Pero es verdad. Con 13, 14, 15, 16 años María y yo nos ocupábamos de investigar por nuestra cuenta a los iberos y a los visigodos, que quedaban en una especie de tierra de nadie en los libros de texto.

Divulgación de la historia

¿Cuál es el papel de los medios de comunicación para dar a conocer la historia? ¿Cómo difundís la Historia?

Laura: Desde pequeñas, María y yo quisimos ser profesoras, escritoras y comunicadoras, y hoy cultivamos estas tres vertientes fusionadas por nuestra gran pasión por transmitir el saber. Incluir la Historia en la parrilla de los medios abre una maravillosa puerta, pues el espectador comprende mejor el mundo actual. El conocimiento de la Historia ofrece la llave para opinar sobre el pasado, y con fundamento.

María: Desde 2013 Laura y yo intervenimos como historiadoras en programas de RTVE. Actualmente, estamos en La aventura del saber, en Shalom y en Tendido Cero. En la Cadena SER, desde Guadalajara, a partir de 2014, estamos realizando el espacio semanal Relatos con Historia (llamado en las tres primeras temporadas La Historia contada). También en Atresmedia… Y, en ámbitos internacionales, en el Canal Historia y en el Canal Arte (televisión pública franco-alemana).

¿Cuál ha sido el papel de las mujeres en la educación? ¿Qué aportan a la gestión de las escuelas?

Laura: María y yo, como profesoras de la UDIMA, escritoras y comunicadoras de la Historia, intentamos poner de manifiesto siempre el decisivo papel que las mujeres han tenido a lo largo de la Humanidad, también en la faceta pedagógica. Pensemos en el Siglo de Oro, cuando el 75% de la población era analfabeta; entonces la transmisión del saber se hacía por vía oral, de una generación a otra. Tristemente, cuántas chicas serían acusadas de brujas por atreverse a practicar disciplinas entonces vetadas a su sexo. Por ejemplo, el impedimento que existía para cursar estudios superiores hizo que las médicas de un milenio fueran tratadas como heterodoxas. Desde el Renacimiento ahí están eruditas que destacaron como preceptoras de reyes e infantes, como el caso de Beatriz Galindo o de Luisa Sigea. En contraste, en la América colonial, la enseñanza de la lectura del catecismo a los nuevos cristianos era confiada a las dueñas de la casa. Se trataba de una gestión de centro sui generis que funcionaba. Hasta tal punto que, cuando en el primer tercio del siglo XIX, se independizaron las colonias continentales hispanoamericanas, solo un tercio del territorio estaba castellanizado, mientras que había sido evangelizado prácticamente en su totalidad.

María: Después del premio de Novela Histórica “Ciudad de Valeria” y del Premio Algaba, concedidos respectivamente por mis libros “El velo de la promesa” e “Ignacio y la Compañía” (este último escrito con Laura), en unas semanas se publicará mi tercera novela, titulada “Sin el estigma de Eva” (Grupo Palabra, colección Ciudadela). Está protagonizada por Christine de Pizan, la primera escritora que pudo vivir gracias a sus obras, cuando a finales del Medievo pasó de “princesa” a mendiga al quedarse viuda. En esta nueva novela hablo de empoderamiento y de la importancia de leer para ser libre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here