Marta Fernández (El Bosque encantado): «Al borde de un ataque de nervios»

Marta Fernández El bosque encantado
Marta Fernández (El bosque encantado)

Hola, soy Denise Zarruk Vargasdirectora del El Mundo de Mozart. Bienvenidos a la sección quincenal «Sonríe, hablamos de educación infantil». Las personas que me conocen saben que una de mis grandes pasiones es compartir experiencias, reflexiones y aprendizajes con diferentes profesionales del sector.

Estoy convencida que, juntos, y a través de la escucha activa podremos combatir la “parálisis por análisis”, en la que nos encontramos muchos directores/as, debido al descenso de la natalidad y a la decisión política de varias comunidades autónomas, de crear plazas de educación infantil de 0 a 3 años en colegios públicos. A pesar de lo que mucha gente piensa, esta situación, en lugar de debilitar a los centros educativos, está generando grandes sinergias en la educación infantil privada.

Porque más allá de ser competidores entre nosotros, hemos  entendido que en el contexto de crisis actual nuestro papel es cooperar, trabajar activamente y unir esfuerzos para realizar propuestas que garanticen a nuestras familias la libertad de elección de centros educativos.

En esta primera ocasión, me atrevo a entrevistar a Marta Fernandez Ramos, una mujer curiosa y apasionada por aprender, que se ha especializado en el coaching de desarrollo personal, familiar y sistémico y que compagina la dirección de El Bosque Encantado con el asesoramiento. Es colaboradora de la Escuela Internacional de coaching de familia.

Hoy en nuestra entrevista le preguntaremos a Marta, cómo superar esta situación desde su experiencia.

Pues como bien dice el título de esta entrevista: ¡al borde de un ataque de nervios! el tipo de entorno en el que vivimos hoy en día los directores de centros, con cambios políticos y económicos que tanto nos afectan y la incertidumbre que generan, tiene un impacto significativo en el estrés que experimentamos. Estudios recientes han demostrado que los entornos tipo BANI (acrónimo, que en castellano significa frágil, ansioso, no lineal e incomprensible) incrementan el riesgo de desarrollar trastornos como ansiedad y depresión. Por lo tanto, es importante reconocer que estamos inmersos en este tipo de entorno, que tiene cambios constantes y genera mucha presión, para comprender mejor los factores que contribuyen a nuestra sensación de desamparo y buscar soluciones para reducir el estrés. Este estado de vulnerabilidad emocional, es extensible al resto de profesionales de la educación infantil privada y de otros sectores de la sociedad.

¿Crees entonces que se están produciendo problemas a nivel mental o emocional?

Lo primero para solucionar un problema: es ser consciente de que existe. No tenemos dificultades para reconocer nuestras dolencias de salud física. Sin embargo, sí para reconocer que sufrimos psicológicamente y que nuestro estado anímico está relacionado con una salud mental que es esencial para el bienestar, y especialmente importante cuando  estás sometido a un estrés constante que puede causar ansiedad, depresión, aumentar el riesgo de enfermedades físicas y trastornos del sueño. Por lo tanto, es importante abordar el estrés en que nos hemos acostumbrado a vivir. Yo misma dirijo una escuela infantil desde 2006 y siento que, desde hace un par de años,  psicológicamente me encuentro más vulnerable, incluso que en la crisis de 2008. Es por ello que tengo que hacer más trabajo de autocuidado.

Háblame de ese autocuidado ¿qué podemos hacer para sentirnos mejor?

El autocuidado es esencial para todo, en especial para manejar el estrés. No hay una solución mágica, pero os comparto algunas sugerencias. Mi propuesta es probar varias estrategias hasta dar con las más efectivas para  cada uno:

  1. Identificar y evitar los desencadenantes del estrés. Así es más posible evitar exponernos a alguno de los estresores y hacer higiene mental. Por ejemplo evitar estar con personas negativas, sobrecargarnos, asistir a compromisos que no queremos, incluso elegir los contenidos que vemos en televisión. Pequeñas situaciones cotidianas pueden repercutir en el estado de ánimo
  2. Concederte tiempo para ti, haciendo lo que te gusta: practicar relajación, meditación, yoga, respiración consciente u otras aficiones, como salir en familia o con amigos, cine, leer, pasar tiempo en la naturaleza…
  3. Hacer ejercicio con regularidad para liberar tensiones y reducir adrenalina y cortisol, las hormonas del estrés. Es suficiente hacer un ejercicio moderado como andar, correr, ir en bici o bailar durante media hora diaria.
  4. Descansar. Una de las primeras consecuencias de las preocupaciones es la falta de sueño, es importantísimo dormir lo suficiente. Para ser exactos, lo mejor es dormir en múltiplos de hora y media (6 horas, 7´5 horas, 9 horas…) para hacer ciclos de sueño completos.
  5. Vigilar la alimentación: El estrés puede afectar al apetito,  a la sensación de saciedad, hacernos comer más dulces o grasas, crear molestias digestivas…Una dieta saludable con mucha fruta, verdura, proteína y carbohidratos complejos es ideal, y evitar al máximo los alimentos procesados, azúcares, cafeína/teína, refrescos y alcohol.
  6. Rodearse de las personas que te quieren, habla con ellas, no te aísles ni evites las relaciones sociales y familiares.
  7. Por último, añadiría hablar con un profesional con regularidad. El malestar emocional puede afectar a tu vida, a tu trabajo y a todos los que tienes alrededor. Tener apoyo y tratamiento es algo a considerar. Cuanta mayor estabilidad emocional tengamos más fácil será tomar decisiones y mantener una actitud mental positiva.

Según esto que comentas, nuestro estado emocional puede afectar a nuestro trabajo, al equipo y a los resultados obtenidos. ¿Puedes explicarme un poco mejor esto? 

Como te decía al principio, si hay emociones en ti que vives como desagradable y las rechazas, las ignoras, o no las tratas, es probable que se terminen convirtiendo en un problema a la hora de tratar con los demás. Entender qué hay en ti es el primer paso para liderar un equipo de forma positiva.

Los problemas emocionales repercuten en el ámbito laboral: afectan a la concentración, la toma de decisiones, la motivación propia y del equipo, y disminuyen el enfoque en soluciones para enfrentar desafíos. Esto tiene una clara repercusión en los resultados deseados. Respecto a las relaciones con los demás, afectan al trabajo en equipo y a la comunicación, lo cual puede afectar negativamente al rendimiento laboral y limitar el desarrollo profesional.

Me gustaría recalcar que los problemas emocionales no son una señal de debilidad o un fallo personal, sino una respuesta natural a situaciones estresantes. Culpabilizarnos no ayuda nada más que a empeorar nuestro estado de ánimo. Lo que sí ayuda es responsabilizarse de uno mismo, pedir ayuda y aprender habilidades para manejar el estrés.

Has comentado que se puede liderar un equipo de forma positiva, ¿nos recomiendas cómo hacerlo?

Como decíamos, ser un líder positivo tiene mucho que ver con que tu propio equilibrio emocional y tu forma de enfrentar los retos sumen a nivel personal y profesional, en  la vida de los demás.

Algunas estrategias que podríamos llevar a cabo serían: asegurarse de que todos los empleados sientan pertenencia, se sientan parte del todo, respetados y reconocidos por su contribución a la empresa, promover un ambiente de trabajo colaborativo y de confianza, donde haya libertad para compartir ideas, sugerencias y opiniones. También es necesaria la motivación del personal, implementando estrategias de recursos humanos eficientes, y mantener una buena comunicación con todos.

Finalmente, un líder también tiene la responsabilidad de establecer metas claras y definidas para ayudar a los empleados a comprender mejor lo que se espera de ellos.

Para terminar, ¿tendrías alguna recomendación más para nosotros?

Diría que vivimos en un mundo tan estresante que es necesario parar un poco, respirar y vivir más el momento presente, aunque suene a “topicazo”. Vivir el presente nos ayuda a no preocuparnos tanto por lo que puede venir. Más del 90% de lo que nos preocupa, nunca ocurrirá y perdemos tiempo y energía en esa pre-ocupación. También recomendaría tener más compasión hacia nosotros mismos y tratarnos mejor. Usar más a menudo el sentido del humor ayuda a desdramatizar y enfocarnos más en soluciones. Si miras lo positivo que hay en tu vida, es muy útil practicar la gratitud, poniendo el foco en lo que tenemos y  centrándonos en los logros conseguidos u obstáculos superados.

Aprovecho la oportunidad que me brinda ÉXITO EDUCATIVO, para abrir un espacio donde juntos repensemos y busquemos soluciones a aspectos relevantes de nuestro sector.

Recuerda sonríe, hablamos de educación infantil

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Puedes conocer mejor a Marta Fernández y a su escuela:

Licenciada en Marketing y Publicidad, Marta Fernández Ramos ha desarrollado su carrera profesional en ámbitos tan distintos como la banca y el sector del mueble. Su vocación por la educación infantil la llevaron a fundar, en 2006, El Bosque Encantado y titularse en educación infantil. Muy comprometida con garantizar un cuidado y una educación de máxima calidad en su escuela, desde 2018, su centro es Referente en Derechos de la Infancia y la Ciudadanía Global de UNICEF.

Está especializada en el asesoramiento a la familia y el desarrollo personal. Certificada en Disciplina Positiva para familias, Experto profesional en coaching de familia, certificada en Terapia Sistémica y un largo listado de herramientas enfocadas a la ayuda y el asesoramiento.

Web: https://martafernandezcoach.es/

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