Miguel Ángel Pérez (I.E.S Hotel Escuela): «Nuestros alumnos tienen un 100% de inserción laboral»

Miguel Ángel Pérez, director Hotel Escuela

Miguel Ángel Pérez es un toda una institución en la Formación Profesional madrileña. Cerca de 25 años como profesor y 13 años como director del prestigioso I.E.S Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid, una referencia no solo en la educación sino también para la cocina y la hostelería. Pérez es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid y máster universitario en Dirección de Empresas Hoteleras por UDIMA, además es miembro del Consejo Editorial de ÉXITO EDUCATIVO.

¿Cómo has visto la evolución de la F.P y su centro en esos más de 25 años?

Hubo una gran reforma cuando se creó el Hotel Escuela con la reforma de la LOGSE. Antes la Formación Profesional era de 5 años iba acompañada de las asignaturas comunes y fue desapareciendo poco a poco hasta que llegaron los actuales Ciclos Formativos de Grado Medio y Grado Superior; siendo ciclos de 2 años en los que se centraron más en el entorno profesional. Lo bueno que han tenido estos cambios es que cada vez más se han ido enfocando las enseñanzas sobre aquello que los alumnos necesitan en su formación profesional dentro de su entorno productivo. Bien es cierto que hay determinados módulos que están vinculados a todos los ciclos formativos, como el módulo de Formación y Orientación Laboral o el de Empresa e Iniciativa Emprendedora. Sin embargo, el resto de los módulos son más adaptados, como el de Recepción que las cualificaciones profesionales están reflejadas dentro del Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales y se sacan a través de los distintos módulos que van estudiando en el ciclo formativo.

¿Ha cambiado mucho más allá de los cambios legislativos?

Hasta el año 2000, al menos en Madrid, no teníamos autonomía de gestión. Todos los recursos que se generaban en el centro y aquellos que te da la administración educativa revertían después en Hacienda. Después hubo una transformación importante en cuanto a la independencia a la hora de gestionar los recursos. Ahora se gestionan a través del Consejo Escolar, el Secretario o Administrador del centro que es el que lleva todas las cuentas y el Director es el máximo responsable. Esto ha ayudado mucho a que los centros públicos puedan organizarse, a gestionar los ingresos y los gastos, puedes tener una previsión de fondos para invertir más adelante en maquinaria, en reformas o en personal.

Centros como este que tienen su propia generación, atípica, de ingresos, ¿cómo afecta a la gestión?

La toma de decisiones es exactamente igual. Lo que ocurre aquí es que, al estar dados de alta como empresa y generar un mayor número de ingresos que un centro normal, hay que hacer las liquidaciones trimestrales del IVA o de IRPF. Al recibir mayor cantidad de recursos externos por la gestión que hacemos, nosotros podemos alquilar diferentes salones de reuniones, tenemos las habitaciones del hotel, la gestión de la agencia de viajes y el servicio de restaurante. Todo eso supone determinados ingresos que el centro los puede enfocar para la mejora de la formación de los estudiantes: comprando ordenadores, se montan más aulas de informática, una mejor red wifi, realizar algún tipo de reparación por deterioro, entre otras cosas. Todos esos recursos que se van sacando se utilizan para el mantenimiento de las instalaciones.

¿Creéis que podéis competir en igualdad de condiciones con centros privados o concertados?

No diría competir en igualdad de condiciones. Los centros privados también tendrán complicaciones porque dependen de los ingresos que vayan teniendo y en los concertados del concierto que tengan, supongo que ellos también lo tendrán complicado como lo tenemos nosotros. Además, sé que tienen muchos gastos de gestión.

¿Crees que la percepción de los directivos de los centros de Formación Profesional públicos es satisfactoria en cuanto a recursos, dotaciones…?

Por lo general, la satisfacción es escasa en los centros públicos. Nosotros tenemos capacidad de generar recursos, pero la mayoría de los centros no tienen la posibilidad de generarlos. El hecho de que seas director no quiere decir que tengas ninguna formación económica para gestionar un centro educativo, aunque se le dé cursos. En el caso del Hotel Escuela es totalmente distinto. Los centros públicos, en general, por lo que me cuentan, están infradotados; las instalaciones no se suelen renovar, por ejemplo, o tienen que trabajar con maquinaria que está algo obsoleta porque la nueva es muy cara o el rendimiento que se le va sacar no es muy grande. En los conciertos entre centros y empresas privadas se llegan a acuerdos sobre aquella maquinaria que la empresa va a dejar de utilizar sea cedida a un centro educativo y los alumnos puedan hacer prácticas.

¿Cómo ves la participación de las empresas en la Formación Profesional en el ámbito público?

Nosotros solemos tener una relación potente con las empresas con las que nos relacionamos. Otros centros sé que hacen esfuerzos para mantenerse en contacto con las empresas. De hecho, como tenemos que mandar de manera obligatoria a alumnos de un módulo profesional dedicado a la formación en centros de trabajo, la relación con las empresas, en cualquier centro educativo, es necesaria. En ocasiones esa relación se puede fortalecer y se pueden llegar a acuerdos; esto ya depende de las habilidades que se tenga y el sector al que pertenece. En nuestro caso, a veces, se establecen relaciones directas con marcas que vienen a ofrecer sus productos a nuestro centro.

Ahora muchas grandes empresas han apostado por la Formación Profesional, de forma que han llegado a montar sus propios institutos, ¿cómo lo percibes?

Esto es un centro público y creo que la enseñanza pública bien ejecutada es una enseñanza de calidad. Los títulos formativos que impartimos tienen reconocimiento estatal y europeo.  Las empresas privadas siempre buscan obtener algún beneficio para maximizar los ingresos.

¿Ha llegado la hora de la Formación Profesional?

En España, es cierto, que hay muchos titulados universitarios, mucha «titulitis», incluso gente que tiene dos o tres carreras, y el mercado no absorbe esos puestos de trabajo. El mercado necesita cualificaciones de nivel menor… Ha llegado la hora de la formación profesional porque se necesitan ese tipo de trabajadores. Es cierto que un estudiante de formación profesional tiene más oportunidades que uno que decide estudiar en la universidad. Aquí, en el Hotel Escuela, por ejemplo, tenemos un 100% de inserción laboral. De hecho, la Formación Profesional de Grado Superior, cada vez más, se está pareciendo a la formación de universidades y de las empresas privadas. No hay que olvidar que también existen las modas y, a veces, hay temporadas a las que los jóvenes les da por estudiar una formación profesional específica y luego tampoco el mercado de trabajo tiene capacidad para absorberlos.

Hotel Escuela de la CAM
Miguel Ángel Pérez junto a profesores del centro

¿Qué crees que se debería hacer para cambiar la percepción de la Formación Profesional?

Creo que hay que concienciar y educar a la gente desde pequeños, con charlas, por ejemplo, desde las organizaciones empresariales, desde los propios centros educativos o las asociaciones de padres y madres. Sobre todo en el aspecto de empleabilidad y oferta que es mucha.

¿Crees que desde el ámbito público existe, por ejemplo, una buena comunicación de los centros que impartís la formación profesional y los colegios que imparten secundaria?

Me da que no debe haber una buena comunicación. Porque los centros de primaria y de secundaria están enfocados en que los chicos saquen sus enseñanzas obligatorias y después se dirijan a la universidad. Sin embargo, hay ocasiones que los profesores ven muy claro cuando un alumno debe ir a la formación profesional. Lo bueno es que un estudiante que no es muy brillante en los estudios puede empezar por un grado básico y después acceder a uno superior, incluso después acceder a la universidad. Por lo tanto, no se está cerrando ningún camino académico. Y la formación profesional es una buena opción para que los chicos también puedan pagarse sus propios estudios y seguir avanzando. A veces, las empresas, no solo ven los estudios también ven el recorrido.

¿Crees que existe una suficiente profesionalización del directivo en los centros educativos?

En los centros educativos públicos no existe una profesionalización del director. De hecho, se está demandando, desde hace tiempo, que haya un cuerpo de directores. Actualmente, somos profesores que accedemos a través del claustro a ejercer el puesto de director de tus compañeros. No digo que esté mal el sistema, pero creo que debería haber un cuerpo de directores y una formación inicial para directores. Y que ese puesto sea su profesión, porque ahora mismo cualquier director hoy después de su mandato vuelve al aula. La profesionalización es necesaria.

¿Cuáles crees que deben ser las habilidades que debe tener un director de un centro educativo del siglo XXI?

El directivo debe tener una mente muy abierta; en los centros educativos de formación profesional tienes que estar muy al tanto de la evolución de cómo está el mercado, cómo va el sector, entrar en tu despacho e introducirte en tu entorno, introducirte en tus clases, con tus alumnos y tienes que mirar mucho más allá. Tienes que ver lo que está sucediendo fuera para poder introducirlo en tu grupo de trabajo. No solo hay que fijarse en el entorno interno sino también en el entorno externo para poder conseguir que tus alumnos salgan lo mejor cualificados posible.

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