Miguel Salamanca (AESECE): «El Bachillerato se ha convertido en un fósil dentro del sistema educativo»

Miguel Salamanca, presidente de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Enseñanza (AESECE).

En primer lugar, nos gustaría conocer ¿cuál es la función principal de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Enseñanza (AESECE)?

Nuestra asociación, AESECE, aglutina y asocia a casi 150 centros educativos de toda España que imparten Bachillerato en régimen de concierto. La mayoría de los centros asociados ofrecen otras etapas educativas, pero lo que nos une en la asociación es impartir el Bachillerato en régimen de concierto. Nuestra asociación lo que hace es tratar, por una parte, de unir fuerzas en lo que consideramos un derecho legítimo el poder impartir el Bachillerato concertado en todas las comunidades autónomas y, por otro lado, reflexionar sobre la necesidad de actualizar y dar cada vez mayor impulso y vigencia a la etapa del Bachillerato, porque creemos que está un poco denostada.

Hace unos días emitieron un comunicado en el que hacían referencia al derecho de los padres para escoger centro educativo, en este sentido ¿qué piensa respecto a las palabras de la ministra de Educación en Funciones?

La asociación escuchó con estupor estas palabras. Creemos que contenían un mensaje inoportuno, por el contenido y la puesta en escena donde se lanzó el mensaje, en un Congreso de entidades de enseñanza concertada y privada, y desde nuestro punto de vista, incluso, unas declaraciones hechas con cierta falta de rigor.

Las sentencias del Tribunal Constitucional han interpretado de distintas maneras, pero, al final, han manifestado que hay un derecho a la Libertad de Enseñanza que está descrito en el artículo 27 de la Constitución; por lo que poner en duda el articulado constitucional de este derecho nos parece, al menos, poco afortunado. Por lo tanto, desde la Constitución se concatena y se asegura el derecho de los padres a elegir centro escolar, dependiendo del ideario y del carácter propio que estén buscando y de las consideraciones que las familias, libremente, quieran hacer en la elección de centro para sus hijos. Además, desde ese mismo derecho constitucional, se engarza la posibilidad de hacer una creación de centros por parte de entidades privadas de índole social. Por lo que esas palabras, de manera resumida, fueron inoportunas, poco rigurosas y abren un debate innecesario porque el derecho constitucional está de sobra garantizado y articulado.

¿Cómo ve el presidente de la AESECE el futuro de la educación en España?

En nuestra asociación no dejamos de reflexionar en torno a esta pregunta, cómo vemos la educación ahora y cómo nos gustaría verla. Creemos que hay muchos desafíos pendientes y lo interesante, en realidad, es que dejaran de estar en vilo. Estamos dejando que pasen unos años, unas décadas, de oro; los más de 40 años que llevamos de democracia en España se han podido aprovechar, ha habido momentos más luminosos, pero en la última etapa, debido al estancamiento político, esta situación está afectando a un terreno tan sensible como es el de la educación. Consideramos imprescindible volver, una vez más, a las tentativas que ha habido para un Pacto de Estado para la educación. Mientras que en nuestro país no hay un pacto entre los grandes partidos, y no solo entre ellos, también entre los grandes agentes educativos y sociales, que garanticen la estabilidad a nuestros niños, jóvenes y generaciones presentes y futuras, estarán un poco al albur de decisiones cortoplacistas que no profundizan mucho y que se están quedando en la superficie. Es necesario debates sobre metodologías y objetivos para la educación, debates profundos que garanticen que el sistema es suficientemente flexible como para que, por ejemplo, poder desarrollar la autonomía de los centros a la hora de desempeñar sus programas y currículos, que se ha demostrado que es garantía directa con el éxito educativo.

Reforma del Bachillerato

¿Qué reformas se deberían abordar en el Bachillerato?

La reforma del bachillerato, indudablemente, es una necesidad imperiosa. Nuestros chicos y chicas que empiezan en la universidad están muy condicionados por haber estudiado de manera previa una etapa, que, en realidad, es media o un cuarto de etapa —se nos está quedando en nada— y que a la salida conlleva un examen. Por lo tanto, los centros educativos y profesores están obligados a desarrollar una especie de academia que prepara un examen. El Bachillerato se ha convertido en un fósil dentro del sistema educativo mientras que la Educación Infantil, Primaria, la ESO y la enseñanza universitaria han podido evolucionar de una manera muy distinta. El Bachillerato está estancado en otra época y el sistema de acceso a la Universidad que corona hoy la denominada EBAU, antes Selectividad, es una solución creada e ideada antes de que empezara la Democracia, y ahí sigue. El bachillerato actual, además, no ofrece las herramientas que se le piden a un universitario o universitaria para desarrollar sus estudios superiores, que también demandan las universidades.

Por otro lado, consideramos que la carrera del docente precisa de un mayor estímulo, más formación y un reconocimiento del estatus docente. Para hacer frente a todos estos desafíos es necesaria una estabilidad, aunque en España la política no se adivine mucho así, pero los agentes responsables deberían garantizar a la población y a la sociedad un marco estable en el que se pueda avanzar y estar cada vez más orgullosos de la educación que reciben nuestros hijos e hijas.

Cuál su opinión respecto a la gestión de los centros educativos, ¿piensa que los directores deberían especializarse en esta función?

Considero que sí. No es lo mismo la actividad docente que la dirección, tampoco es lo mismo la actividad directiva docente en un centro docente que la actividad directiva en cualquier otra organización porque tiene sus particularidades. De manera que desarrollar una carrera donde hay una formación específica, incluso donde hay un acceso a estos cargos o haya unas exigencias diferentes al acceso docente, es algo razonable. En la enseñanza ocurre algo muy original que no ocurre en otros sectores: uno es directivo una temporada y luego deja de serlo. Mientras que alguna de las personas a las que dirigía, ahora ocupará ese puesto de directivo. De esta manera, entendemos muchos en la profesión, que esta situación no está bien resuelta del todo. Hay otros modelos y otros sistemas, en otros países, por ejemplo, la carrera docente y la directiva educativa son dos carreras distintas. Sin embargo, pienso que es interesante que un directivo no pierda el contacto con la actividad docente porque es el corazón y el núcleo de un centro educativo. En todo caso es un debate que conviene abrir porque, al final, hay muchas cosas que ocurren en la escuela que se juegan en los equipos y las personas que están relacionadas con la dirección, tratando de aportar una mirada de medio y largo plazo para el centro y, sobre todo, de crecimiento. No hay que perder el debate, sino, todo lo contrario, abrirlo.

Nos podría hacer referencia a los Premios Excelencia Educativa en Bachillerato que llevan a cabo en la asociación, ¿en qué consisten y cuál es la finalidad?

Son unos premios que van por su séptima edición donde convocamos a docentes de centros de nuestra asociación para que pongan en común y compartan, no solo con la asociación, sino con cualquier profesor de bachillerato, docente o equipo directivo: experiencias de innovación que incuben al Bachillerato. Todos los años nos llegan un buen número de propuestas a pesar de cómo están las cosas en Bachillerato hay que ser innovador, pero, sobre todo, audaz, muy valiente y tener las ideas muy claras, porque el sistema no invita, en absoluto, a la innovación en Bachillerato. Ya decía anteriormente que el actual sistema invita más a convertirlo en una especie de academia de preparación de exámenes. De esta manera, los docentes que son capaces de quitarse la venda y ver más allá hacen propuestas innovadoras que enseñan a nuestros alumnos aspectos como el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la investigación; es decir, herramientas, recursos y competencias que no son estrictamente contenidos, por lo que se merecen que se les reconozca con un premio como este. Ahora mismo tenemos abierto el plazo y los docentes están presentando propuestas y en febrero, como de costumbre, haremos público el nombre del ganador. En nuestra página web tenemos disponible para todo el público los seis premios que se han dado hasta ahora, que procuramos que sea una línea que se pueda llevar a la aplicación para que cualquier docente o equipo directivo, pudiéndolos coger si piensa que es una buena idea y adoptarlo directamente y ofrecérselo a sus alumnos.

Por último, y teniendo presente el propósito de la asociación que preside ¿por qué la utilidad pública de extender los conciertos de bachillerato a todos los centros que imparten la ESO en régimen de concierto?

Nuestra asociación es una asociación moderadamente pequeña, en tanto en cuanto en España se ofrece el Bachillerato en régimen de concierto por una minoría, que se podría ver como una minoría de centros privilegiada. Sin embargo, nuestra asociación históricamente lo que defiende es el derecho de las familias a elegir el centro docente que ellos quieran. Ciertamente, el Bachillerato no es una etapa obligatoria, sino voluntaria, pero es muy importante que una sociedad como la nuestra garantice que se imparta un Bachillerato de calidad y accesible a toda la población. Muchos alumnos, y sus familias, de centros que imparten ESO concertada, todos los años se ven ante el dilema, al pasar de 4º de la ESO a 1º de Bachillerato, de tener que hacer cuentas y ver si un Bachillerato privado es una opción económicamente accesible. Es decir, no estamos haciendo asequible, a muchas familias, la posibilidad de seguir estudiando estudios medios en el centro de su elección, y se ven abocados a elegir un centro público o uno de los centros de nuestra asociación. Entendemos que las familias tienen derecho a seguir optando por su centro de elección para estudiar, incluso Bachillerato, aunque esto pudiera ser un perjuicio a corto plazo para los centros de nuestra asociación. Pero, indudablemente, el derecho de las familias entendemos que es prioritario sobre cualquier otra consideración gremial o de cualquier otro tipo corporativo.

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