Miguel Cendegui (Británico de Aragón): “Ya no se concibe una educación que no sea digital”

Miguel Cendegui Gimeno, director general del Colegio Británico de Aragón, en Zaragoza, suma más de quince años al frente de una institución que considera prioritaria la formación presencial, donde profesor y alumno interactúen cara a cara. Un modelo centrado en el alumno, pero que no olvida la gestión interna, pues sin eficiencia ni directrices fundadas sobre conocimientos en torno a la empresa, las finanzas o el derecho el recorrido de todo colegio puede estar en riesgo.

Licenciado en Pedagogía, Cendegui Moreno atisba claramente que el futuro de la educación pasa por las nuevas tecnologías y su implementación. Por eso reclama de su cuerpo de docentes habilidades en este ámbito, que sean competentes digitalmente, porque ya no es ciencia ficción, es casi, casi, antes de ayer lo que se le viene encima a la educación.

Como fortaleza de su apuesta educativa, ustedes ponen el acento en…

Ponemos el foco en el alumno, más allá del discurso tradicional o de las modas educativas. El nivel de autonomía y responsabilidad en su aprendizaje es inusual, no hay libros, ni pizarras, ni puestos fijos en el aula, es más, no hay aula como tal, sino un espacio de aprendizaje entre 180 y 1.500 metros cuadrados donde se produce un aprendizaje internivelar.

Por ejemplo, en infantil no hay aulas y están los niños juntos desde los 4 meses hasta los 2 años, y los de 3, 4 y 5 años juntos recibiendo una estimulación por equipos de ambientes de aprendizaje, donde los profesores son los “sherpas”. Tenemos un laboratorio, un espacio social, un rocódromo, un espacio de teatralización y debate con su backstage, y un “cuarto oscuro” de estimulación multisensorial.

En primaria comparten espacio 1º y 2º de Educación Primaria con 6 profesores. Y así se continúa hasta final de Secundaria donde los espacios son una parte fundamental del proceso.

Todo es acristalado, no hay límites, potenciamos el debate, la reflexión y la crítica; la herramienta más “física” es un iPad con pencil desde primero de Primaria hasta tercero de Secundaria, y un MAC desde cuarto de Secundaria hasta nuestro Bachillerato Internacional.

Los profesores disponen de una “auténtica” libertad de cátedra, dentro de nuestros valores (confianza, sin miedo al conflicto, compromiso con los estándares altos, y resultados colectivos) y disponen de presupuesto propio para cada materia y departamento.

Un ecosistema donde nuestro claim es la “Passion for learning” y nuestro propósito es encender la llama del deseo y la curiosidad por aprende haciendo.

¿Han empezado ya a notar la bajada de alumnos por el descenso de natalidad? ¿Cómo se soluciona esta cuestión?

El reparto de la “tarta” cada vez se hace más complejo, y las mayores porciones las obtienen los colegios atrevidos como espacios transgresores, dinámicas metodológicas orientadas al reto y los proyectos sociales, además de la digitalización desde edades tempranas.

Por nuestra parte hemos establecido una estrategia muy competitiva orientada a la inversión en espacios y en nuevos modelos educativos (Bachillerato Internacional). Hemos aumentado la matrícula en infantil un 300% “afortunadamente”

Otra estrategia en recursos humanos ha sido la apuesta de las jubilaciones por relevo, a pesar de la penalización en los seguros sociales: hemos prejubilado a más de 7 personas.

¿Cómo ve el futuro de la educación?

No responde a la brecha entre la oferta académica de nuestro país y las necesidades de recursos humanos en las empresas. No hay pacto por la Educación y estamos en el vagón de cola de la enseñanza europea. Los colegios debemos ser gestores de emociones, de conocimiento compartido y del placer por aprender. ¿Os suena esto como uno de los objetivos de nuestros políticos?

¿Qué importancia le conceden ustedes al marketing y la comunicación?

Fundamental, hay que realizar acciones donde prevalezcan los impactos en prensa, en medios digitales, en redes sociales, sin olvidarnos de las visitas presenciales que, cada vez, son más necesarias para mostrar el proyecto en vivo y en directo. No tenemos época de matrícula, estamos abiertos todo el año para acoger a cualquier alumno de cualquier lugar del mundo y capa social.

Muchos de nuestros lectores son docentes en busca de oportunidades. A todos nuestros entrevistados les preguntamos por el perfil de profesor que buscan ¿nos ayuda?

Pues que tengan entre 30 y 40 años de edad, con una férrea voluntad orientada a la enseñanza, nativos (no necesariamente) o con un nivel de competencia lingüística excelente, que no opositen o estén en listas, interesados por la neurociencia, muy competentes digitalmente, con habilidades sociales y comunicativas, vamos, que llamen la atención cuando hablen, con niños pequeños. Si han tenido empresa o relación con una empresa de otros sectores también lo consideramos un valor añadido, curiosos, interesados por la inteligencia artificial y todo lo “transgresor”, deportistas o cuando menos practicantes habituales… ¿Tenéis alguno por ahí?

Y en cuanto a directivos ¿qué perfil persiguen?

Igual que los profesores, pero con una sólida formación humana, conocimientos de empresa, finanzas, derecho, activos y muy, muy, muy orientados al reto y la innovación. Con alta capacidad asertiva y de escucha activa, medio “psicólogos”. Tengo ‘6,4 décadas’ y admito candidatos, aunque me queda cuerda para rato.

¿Es usted de los que piensa que la educación online estuvo bien durante el confinamiento, pero que hasta ahí llegó?

Cualquier modelo es válido, ya no se concibe una educación que no pueda ser digital. En pandemia seguimos impartiendo clase de 9 a 17 y nuestros mejores resultados en selectividad fueron en esta época, debido a que llevábamos 8 años sin libros y con dispositivos desde 1º de Primaria. Personalmente prefiero el “cuerpo a cuerpo” y la enseñanza presencial. Lo gestual, la mirada, el comportamiento…, no se ve en la pantalla.

La LOMLOE, la última reforma educativa ¿cómo la están adaptando en su centro?

¡Ah!, pero ¿hay reforma educativa? Es más de lo mismo y no creo en el sistema. Llevamos hackeando el currículum muchos años y nos va muy bien.

¿Y cuál sería el centro educativo ideal, en su opinión?

Un colegio abierto, sin limitaciones físicas ni metodológicas, donde los alumnos puedan escoger su horario y materias, puedan manipular, investigar y contrastar ideas y proyectos con el resto de compañeros, no de la clase, sino de todo el colegio); donde las empresas sean parte del proceso y nos permitan colaborar en sus proyectos de I+D+I, donde la esencia del alumnado y profesorado sea lo que mueva el colegio, y no los padres y las instituciones. En fin, casi, casi lo tengo conseguido, pero me faltarían unos 10 años más.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí