Nieves García (Alcazarén): “La FP tiene la gran ventaja de estar próxima a las empresas”

Nieves García Blanco es directora de la Escuela de Profesionales Alcazarén, un centro educativo volcado en la Formación Profesional que ha logrado, nada más y nada menos, que colocar su restaurante en prácticas en la prestigiosa Guía Michelín. Ubicado en el barrio de La Victoria de Valladolid, este centro de FP imparte formación, sobre todo práctica, y fundamentada en la teoría impartida por profesionales cualificados y con experiencia laboral en los distintos sectores de Educación, el Marketing, la Hostelería y el Turismo.

Eso hace que la experiencia de aprendizaje del alumnado sea única, en palabras de su directora, una diligente profesional que combina la dirección y la docencia en este cualificado centro, y formada en la Escuela Superior de Diseño y en la Universidad Alfonso X El Sabio. Y muy próxima a la realidad de su tierra desde su pertenencia como miembro del

¿Qué significa para el centro que dirige la recomendación de la prestigiosa Guía Michelin?

Para la Escuela todas las recomendaciones son buenas. La del comensal que viene por primera vez a nuestro restaurante en prácticas y se lo recomienda a sus familiares y amigos nos llena siempre de orgullo. Pero, obviamente, una recomendación en una guía como Viamichelin, tan acreditada y con tanta repercusión en el mundo de la gastronomía, nos demuestra que estamos haciendo las cosas bien y supone un excelente escaparate para nuestros alumnos.

¿Cuál cree que ha sido el criterio seguido por los evaluadores, usted que conoce mejor que nadie el trabajo formativo que allí se desarrolla?

No sabemos quiénes han sido los evaluadores, pero me figuro que los criterios que han seguido no difieren de los que siguen para evaluar cualquier otro restaurante profesional: la calidad de los productos, el dominio de las técnicas de cocina, la armonía de sabores, la consistencia del menú y la personalidad del chef. En nuestro caso, la personalidad del chef se traduce como la capacidad del docente de transmitir a sus alumnos lo que quiere conseguir en la cocina. Y ahí está la magia y el mérito tanto de los docentes como de los alumnos: lograr crear un todo armonioso en cocina, a pesar de estar inmersos en un proceso de enseñanza-aprendizaje que tiene sus complicaciones al margen del arte de cocinar.

Quizás hayan influido también otros factores, como el ambiente tan especial que se crea en la sala, donde nuestros alumnos, capitaneados por una excelente docente-jefa de sala, también aprenden a tratar al público y a desenvolverse en la sala con una sonrisa a pesar de los nervios.

¿Está la gastronomía y la restauración de moda? ¿Diría que es, además, una apuesta de empleo segura?

Creo que la gastronomía siempre ha estado de moda (¿a quién no le gusta comer?), lo que quizás se haya potenciado en los últimos años es el interés por innovar en cocina y por convertir el acto de cocinar en un medio de expresión. Yo diría que sí, que es una apuesta segura, porque existe una gran demanda de profesionales de la cocina. Motivamos a nuestros alumnos para que se preparen y se lancen a este mundo apasionante de la gastronomía, pero no les ocultamos que el camino es largo y exige mucho esfuerzo. La cocina es sacrificada y para triunfar hay que trabajar duro. En nuestra Escuela, los alumnos aprenden las dos cosas: a cocinar y a ser un profesional de la cocina, con todo lo que eso conlleva a nivel personal.

¿Y cómo han recibido esta noticia los alumnos?

¡Con mucha naturalidad! Y también con mucho orgullo. Aunque son conscientes de la calidad que ofrecemos en el restaurante en prácticas, les gusta ver cómo se les reconoce su esfuerzo. Ellos saben que no siempre los comensales reparan en todo el trabajo que hay detrás de un servicio, y el hecho de que se les reconozca públicamente les llena de satisfacción y les anima a seguir superándose y a sacar lo mejor de sí mismos. ¡Este reconocimiento supone muchísimo más en su proyección profesional de lo que ellos mismos imaginan!

Marketing, educación o turismo son otras áreas en las que ustedes educan ¿cómo definir su modelo educativo? ¿Qué diría que les distingue de otras apuestas formativas en ámbitos similares?

Sí, junto a nuestros dos ciclos de cocina, Cocina y Gastronomía de Grado Medio y Dirección de Cocina de Grado Superior, tenemos otros tres ciclos de Grado Superior: Marketing y Publicidad, Educación Infantil y Gestión de Alojamientos Turísticos. En todos ellos aplicamos el mismo modelo educativo: formamos profesionales en el sentido amplio de la palabra. Lógicamente, nuestro alumnado se titula una vez superados los módulos propios de cada ciclo, conocimientos imprescindibles para la práctica profesional. Pero a la vez trabajamos con el alumnado habilidades propias de un buen profesional que le llevarán a distinguirse en el mundo laboral.

Incidimos en la importancia de competencias socioemocionales como son la cooperación, la asertividad, la responsabilidad, la empatía y el autocontrol que repercuten positivamente en el rendimiento académico y profesional, así como en el bienestar persona. Digamos que nos ocupamos de la formación del alumno a todos los niveles. Un buen profesional no es solo el que ha adquirido unos conocimientos específicos, sino aquel en el que se pueda confiar, trabaje bien en equipo, esté dispuesto a superarse, sepa gestionar sus emociones…  ¡Espero haber respondido con esto a tu segunda pregunta!

¿Es este un momento dulce para la FP, la gran denostada durante años en la educación?

Desde luego que sí, y se lo ha ganado a pulso. La formación profesional tiene la gran ventaja de estar próxima a las empresas, tan próxima que podemos decir que formamos profesionales a la carta. Desde el primer día del primer curso, nuestros docentes se encargan de que el alumnado esté en contacto con el mundo de la empresa y vaya conociendo el tejido empresarial donde ejercerá su profesión. Mantenemos un estrecho contacto con las empresas y una excelente relación con los empresarios. Sabemos de primera mano lo que necesita la empresa y eso es lo que nuestros alumnos aprenden en la Escuela. Todos salimos beneficiados: el alumno encuentra la motivación para aprender, sabiendo que pronto pondrá en práctica lo aprendido; los profesores se apoyan en la empresa y la empresa en la Escuela, en una especie de simbiosis perfecta.

¿Puede decirse que, por fin, la FP cuenta con el apoyo preciso de las administraciones públicas y el reconocimiento por parte de la sociedad?

No me cabe duda de que la Formación Profesional cuenta con el reconocimiento por parte de la sociedad. Tenemos alumnos de todo tipo y condición, algunos vienen incluso de la Universidad, lo que demuestra que la Formación Profesional ha dejado de considerarse estudios menores para pasar a ser clave para la integración laboral. La formación en sí siempre es buena y además no tiene límites temporales. Una persona puede iniciar o remota sus estudios en cualquier momento vital, basta con que tenga claro qué objetivos quiere conseguir y a dónde quiere llegar. En un mundo en constante evolución como es el que nos ha tocado vivir, tenemos que estar siempre dispuestos a seguir aprendiendo. La Formación Profesional lo pone muy fácil, esto necesitas, esto obtienes, y en un plazo muy corto, del que se sale habiendo realizado unas prácticas en empresa y por tanto con una experiencia muy valiosa para el empresario y que se refleja también en el currículo.

En cuanto al apoyo de las administraciones no voy a decir que es suficiente. Apoyar la formación es trabajar por el presente y sentar las bases del futuro de la sociedad. ¡Siempre hay que pedir más! Por el bien de nuestros alumnos y el de nuestras empresas.

Ustedes se precian en el centro de lograr un 92% de inserción laboral entre sus graduados superiores ¿cuál es el secreto?

[Risas] ¡No hay secretos ni fórmulas mágicas! El único secreto es el del trabajo bien hecho, en todas las fases del proceso de enseñanza-aprendizaje y tener un profundo cocimiento del tejido empresarial y de sus necesidades. Parte de nuestros alumnos se queda a trabajar en la misma empresa donde ha realizado las prácticas. Para que esto ocurra, de nuevo tiene que darse una conjunción de factores: una buena formación del alumno, un buen trabajo por su parte durante el periodo de prácticas y una buena orientación a la empresa y al alumno por parte del profesor que es quien mejor conoce al alumno y a la empresa. No todos los alumnos encajan en todas las empresas. Esa labor de mediación no se hace a la ligera, exige un perfecto conocimiento de ambos por parte del profesor.

Por otro lado, he de decir que la fama de la Escuela como buena formadora ayuda mucho. Es bonito pensar que los alumnos de hoy se benefician del buen trabajo realizado por los alumnos que les han precedido y a la vez su trabajo beneficiará a los alumnos que vengan detrás de ellos.

¿Cuál es el perfil de docente que encaja mejor en su modo de hacer en el centro?

La enseñanza no se reduce a una mera transmisión de conocimientos, sino que es cien por cien entrega y por tanto ha de ser cien por cien vocacional. La Escuela Alcazarén tiene la suerte de contar con un equipo humano magnífico que se vuelca en el alumnado para enseñarles con exigencia y al mismo tiempo se ocupa y se preocupa por desarrollar en él las aptitudes necesarias para la práctica profesional. Ayudarles en los problemas y dificultades que puedan surgir en el camino es también parte de la práctica docente.

Por otra parte, somos conscientes de que preservar un buen ambiente de trabajo es vital para que tanto alumnos como profesores se empleen a fondo en su tarea de aprender y de enseñar. Damos mucha importante al factor humano, ¡incluso en la formación a distancia!

¿Se plantean sumar nuevas formaciones en el corto o medio plazo o solo especializarse aún más en la oferta actual?

Nos planteamos ambas cosas. Por un lado, tenemos por delante el reto de captar al alumno que realmente sienta vocación por cada uno de los ciclos que ofrecemos y para ellos tenemos que trabajar en una buena comunicación sobre el contenido de los estudios y las salidas profesionales que ofrecen.

Por otro lado, si el mercado laboral demanda más profesionales en un determinado sector, ahí estaremos nosotros para responder a esa exigencia. Al mismo tiempo, es bueno tener ciclos complementarios entre sí para poder especializarnos en ámbitos profesionales concretos. En cualquier caso, no vamos con prisa, montar un ciclo y encontrar profesorado que cumpla nuestras expectativas requiere tiempo. Este curso, por ejemplo, nos estrenamos con un ciclo de Grado Básico en Servicios Comerciales. Es todo un reto y estamos poniendo mucho empeño en formar a nuestro alumnado más joven con la misma excelencia a la que aspiramos en los ciclos superiores.

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