Paraguay aúna Educación e Iglesias en la mejora formativa de los más jóvenes

Trabajar en favor de una sociedad más justa basada en el encuentro y la comprensión de sus miembros, alejada de toda violencia y vicios, es el objetivo del Foro Permanente de Diálogo Interreligioso del Paraguay, cuya primera reunión de este año se realizó en la primera semana de enero en el local del Centro de Producción de Materiales Audiovisuales (CEPMA).

El mismo contó con la presencia del ministro paraguayo de Educación y Ciencias, Luis Fernando Ramírez; el viceministro de Culto, David Velázquez Seiferheld, además de representantes de la Iglesia Católica, Comunidad Baha’i del Paraguay, Iglesia Universal y Ananda Marga, entre otros.

En este marco fue presentado el Programa de Lectura, Escritura y Oralidad Ñe’êry (palabras que fluyen), que se considera de vital importancia en el servicio que prestan los diferentes cultos en este país por la gran cantidad de jóvenes que movilizan, donde también se piensa incorporar el Programa Sumar, lanzado recientemente por el Gobierno, que busca combatir el flagelo de las drogas a nivel nacional.

El ministro de Educación y Ciencias, Luis Fernando Ramírez, sostuvo en la ocasión que “desde hace mucho tiempo vivimos en la distancia, en la pelea y todavía en algunos casos privilegiamos y trabajamos más desde nuestras diferencias. Nosotros creemos en el encuentro, que tenemos más puntos de contacto que diferencias. Así mismo buscamos desarrollar la idea de la reflexión, el pensar, reflexionar, aprender. Somos servidores y nuestro fin es contribuir con algo muy sensible que es la educación”.

“Un eje central en la acción del MEC es el Programa lectoescritor Ñe’ery. Todos sirven a través del ejercicio de la palabra, la palabra es el centro de la vida humana, el vehículo en el que una persona salta del estado emocional al intelectual. Si un niño tiene limitada la cantidad de palabras, cuando se le acaba su repertorio utiliza la fuerza, el físico, la violencia. Lo mismo nos pasa a los adultos. Es muy esperanzador que podamos contar con ustedes”, dijo.

Puntualizó que “casi todas las religiones tienen sus cuentos, funcionan con cuentos, con historias. Y en los mismos es donde se desarrolla la comprensión lectora, la oralidad, la escucha, la reflexión. Con ustedes tenemos la multiplicación de los panes, la multiplicación del Programa Ñe’ery y podemos alcanzar una expansión extraordinaria con ustedes”.

Al indicar que más adelante se puede agregar el Programa Sumar para luchar contra el flagelo de las drogas, resaltó que solo en el Departamento Central se tiene un registro de 90 mil adictos, jóvenes ente 14 y 23 años.

 

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