Un problema de comunicación

“Colegios apagados o fuera de cobertura” de esta forma tan gráfica y clara describen Lourdes Bazarra y Olga Casanova en su libro “Directivos de escuelas inteligentes”, la situación comunicativa de muchos centros. Y es que si existe una asignatura pendiente en la mayor parte de los colegios es la gestión de la comunicación. En los tiempos que vivimos no podemos no comunicar, porque la incomunicación también dice mucho de nosotros, y nada bueno. Lo peor de todo es que ese problema de comunicación no solo afecta a su ámbito externo, lo que redunda en desaprovechar un importante factor de reputación y prestigio, afecta sobre todo a la comunicación interna, y por tanto a la gestión general del centro. Pues la comunicación interna es el sistema nervioso de las organizaciones. Al igual que en el sistema nervioso central de nuestro cerebro envía y recibe señales para el funcionamiento correcto del resto de órganos de nuestro cuerpo, la mala gestión de la información en una organización puede provocar su colapso.

La comunicación interna es uno de los principales problemas que me transmiten muchos profesores y equipos directivos cuando hablo con ellos en mi rol de consultor. A la pregunta de qué aspectos mejorarías en la gestión del centro uno de los aspectos más recurrentes es este. Muy pocos colegios disponen de planes de comunicación, pese a la creciente importancia que se ha dado en distintos congresos y aunque algunas patronales hayan facilitado cursos y hasta un manual que sirve de guía para la elaboración por parte de los propios centros de sus planes. Sin embargo, queda mucho por hacer pues mejorar la comunicación supone también un cambio de mentalidad -quizá el cambio más difícil- tras muchos años de darle muy poca importancia, por no decir de opacidad.

La diferencia entre comunicación e información es muy sencilla: informar informa un cartel, una circular o un post-it pegado en una pared. Comunicar es cosa de las personas e implica irremediablemente de una interacción entre emisor y receptor. Cuando no se escucha y se tiene en cuenta a las otras personas, no solo se comete un error en la gestión, además, se puede correr el riesgo de caer en la mala educación, el mayor pecado que pueden cometer quienes se dedican a ella.

Víctor Núñez Fernández, es Consejero Delegado de Éxito Educativo, director general de SchoolMarket y autor del libro Marketing Educativo.

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