Propósitos para el 2024 del docente del siglo XXI

Propósitos de año nuevo

¡Año nuevo, nuevos propósitos educativos! Como educadores, tenemos dos inicios en los que reflexionar acerca de nuestras intenciones pedagógicas: septiembre y enero. Y es ahora que quedan seis meses de curso, un buen momento para hacer una revisión de los objetivos planteados a principio de curso y re elaborar nuestra lista de objetivos: en qué podemos mejorar, qué podemos cambiar para que el proceso de aprendizaje sea más motivador o para que el desarrollo emocional y social sea más adaptativo. Y todo ello, manteniendo la ilusión en un entorno positivo de confianza con la finalidad de educar y disfrutar de la experiencia de enseñar y aprender.

Dependiendo de las etapas podemos plantearnos objetivos diferentes, incidiendo en aquellos aspectos evolutivos más característicos de cada momento evolutivo. En Educación Infantil, es importante fomentar la autonomía, una de las claves más importantes e imprescindibles para su desarrollo. Pedagogos como Freinet y Freire (1921) fueron los pioneros en poner de relieve la importancia de trabajar diariamente la autonomía infantil y, de esta forma, que el niño sea capaz de adquirir conocimiento sobre sí mismo, aumentar la autoestima y convertirse en protagonistas de su propio aprendizaje.

Para ello, es necesario poner énfasis en las rutinas y rincones respetando el ritmo y el espacio de cada niño. Nuestra función como docente, será acompañar al niño, apoyarle, dotándole de herramientas y pistas para que vaya aprendiendo de manera autónoma. De esta manera, el vínculo afectivo con los demás se verá reforzado, se potenciarán sus propias capacidades y contribuirá a su crecimiento personal.

Mientras que, en Educación Primaria, podemos centrarnos en que aprendan a resolver los conflictos que tengan con sus compañeros. Y hacerlo a través del diálogo. Según Narejo y Salazar (2002), el diálogo es una herramienta fundamental “ya que es esencial para la vida de las personas esta capacidad de resolución de conflictos dejando a un lado la violencia”. Conflictos suceden todos los días, y enfrentarlos de manera constructiva ayudan al desarrollo personal de los niños y aprender a convivir en sociedad.

Por eso, cuando sucede un conflicto en niños de 6 a 12 años, la mediación resulta muy útil. Crear un rincón para resolver los conflictos que sucedan en clase o en el patio donde se sienten a dialogar los dos implicados y el profesor como figura mediadora. De esta manera, se favorece la comunicación en un ambiente positivo, disminuyendo la tensión, se les acompaña en la gestión de emociones y se busca una solución poniendo en marcha la empatía y el desarrollo del pensamiento crítico.

¿Y qué trabajar con adolescentes? Como docentes podemos centrarnos en favorecer su autoestima. Dubois et al (2002) explicaron que “la autoestima es una necesidad fundamental del ser humano…que nos motiva a fijarnos metas y objetivos, así como procurar ser eficaz en la resolución de nuestros problemas y a establecer alianzas y vínculos sociales sanos”. La adolescencia es un paso de la niñez a la vida adulta que supone una gran cantidad de cambios a nivel psicosocial, físico y cognitivos.

Como docentes, practicar la escucha activa con ellos para que se sienten acompañados es una manera de favorecer el autoconcepto de los adolescentes. Mantener el contacto visual, dejarles hablar, mostrar empatía, parafrasear, hacer preguntas abiertas, evitar juicios y expresar tu disposición son estrategias a utilizar para que el adolescente se sienta seguro, valorado y tenga un concepto positivo de sí mismo. Y es que cuando una persona tiene una buena autoestima, se relaciona más positivamente con los demás, aprende de manera más eficaz, desarrolla su identidad de manera adaptativa y produce un mayor ajuste psicológico.

Así, un docente del siglo XXI comprometido, facilita el aprendizaje no solo académico sino de habilidades psicosociales que facilitarán al niño o adolescente del siglo XXI a afrontar de manera positiva, efectiva y adaptativa las exigencias y desafíos del día a día. Habilidades fundamentales para vivir en un mundo cambiante a gran velocidad.

¡Ánimo docentes y a cumplir todos vuestros propósitos este 2024!

Por Marta Lli, directora del Departamento de Psicología y Orientación Escolar del Colegio Alarcón

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí