Que los adolescentes escriban ‘mal’ en RRSS no implica desconocimiento de la ortografía

person in blue denim jeans wearing black and white converse all star high top sneakers

Los textismos son discrepancias intencionadas con la norma académica en el contexto digital que no pueden ser consideradas como faltas de ortografía. Así se apunta en el trabajo ‘Escritura digital juvenil en WhatsApp y enseñanza de la ortografía’, publicado por Alejandro Gómez-Camacho, Juan de-Pablos-Pons, Pilar Colás-Bravo y Jesús Conde-Jiménez, todos ellos investigadores de la Universidad de Sevilla, en el número 77 de Comunica, Revista Científica de Educomunicación.

Las aplicaciones de mensajería instantánea integradas en los teléfonos inteligentes han favorecido el surgimiento de nuevos sistemas de escritura digital, que se caracterizan por emplear grafías específicas denominadas textismos. A partir de esta premia, los investigadores analizan en su trabajo la relación entre el uso de textismos y las faltas de ortografía en textos académicos.

Los resultados obtenidos a partir de los análisis descriptivos y los análisis de correlación bivariada (coeficiente de Pearson) permiten afirmar a los investigadores que el promedio de textismos en WhatsApp de la muestra es “muy superior al de faltas de ortografía en los textos escolares”, lo que, a su juicio, confirma que “los textismos son discrepancias intencionadas con la norma académica en el contexto digital”. En consecuencia, aclaran, “no pueden ser considerados como faltas de ortografía que se producen por desconocimiento de la lengua española, sino nuevas formas de lenguaje generadas por el uso de las tecnologías digitales”.

Entrando al detalle de la investigación, según reflejan en su artículo en Comunicar, más de un tercio de las palabras que forman el corpus de WhatsApp analizado en el estudio presentaban algún textismo, lo que les permite afirmar que el uso de textismos es el rasgo principal de la escritura digital del alumnado adolescente participante en el estudio, y que utilizó una norma de escritura diferente adecuándose a las exigencias de la comunicación digital interactiva respecto a los textos académicos formales.

El promedio de textismos en WhatsApp de la muestra, advierten, es “muy superior al de faltas de ortografía en los textos escolares, por lo que los mismos hablantes que siguen la norma académica en sus textos formales prefieren la norma digital en los mensajes de texto de sus teléfonos inteligentes”. Esta circunstancia lleva a los investigadores a confirmar que “los textismos son discrepancias intencionadas con la norma académica en el contexto digital que no pueden ser consideradas como faltas de ortografía causadas por desconocimiento de la lengua española”, en línea con estudios anteriores sobre esta cuestión.

La norma digital interactiva en WhatsApp en el corpus analizado utiliza preferentemente como textismos el acortamiento de palabras, la omisión de tildes y la omisión de signos de puntuación y espacios entre palabras. El análisis revela que en la muestra los textismos por acortamiento son el rasgo más notable de la norma digital interactiva. Sin embargo, los textismos por repetición y la utilización de unidades léxicas no normativas confirman que la norma digital interactiva no es una forma de economía en el lenguaje, sino una forma alternativa de expresión que integra distintas variedades de la lengua y diferentes lenguajes en el entorno digital, apuntan.

Por otro lado, el uso de grafemas no normativos ha resultado “poco significativo” en los resultados de este estudio. Este hallazgo es “relevante”, según juzgan los investigadores de la Universidad de Sevilla, porque estos textismos del plano grafofonémico se relacionan mayoritariamente con rasgos orales de las variedades diatópicas de las hablas andaluzas de los participantes en el estudio. Aluden singularmente a los textismos relacionados con los grafemas no normativos x, s, z, e y que podrían relacionarse con fenómenos propios de las variedades del español como el seseo, el ceceo y el yeísmo.

Este estudio no confirma que la reproducción de variedades diatópicas de la lengua española sea una de las características de la norma digital interactiva utilizada por el alumnado adolescente en WhatsApp, y al respecto apuntan que la limitación de la muestra a hablantes de Andalucía no permite extrapolar esta conclusión al conjunto del español, lo que pone de manifiesto el interés por ampliar este estudio en un contexto panhispánico, advierten.

Escribir ‘mal’ en WhatssApp no significa no saber escribir

La buena noticia, también por aparentemente inesperada, es que los textos académicos analizados se caracterizaron, en su opinión, por una ortografía correcta en el contexto de la educación obligatoria en España, a excepción de los errores en el uso de la tilde. El análisis descriptivo y correlacional de faltas y textismos confirma que “el uso de textismos en la muestra no perjudica la competencia lingüística del alumnado participante en lo que se refiere a la expresión escrita”.

Estos resultados, explican, son coherentes con los hallazgos de investigaciones previas en otras lenguas y en lengua española. Incluso los textismos de nivel léxico-semántico y del nivel multimodal considerados en su conjunto podrían relacionarse con el desarrollo de la competencia escrita y la ortografía, aunque esta no es una conclusión de su estudio, matizan.

Considerada de forma independiente, la omisión de la tilde como textismo y en los textos académicos ofrece resultados “muy interesantes” en la relación entre norma digital y norma académica en la escritura del español. Así, indican que “existe una correlación significativa entre el textismo y la falta de ortografía en el caso de la tilde”, que, de acuerdo con la valoración de estos investigadores, puede interpretarse en el sentido de que este textismo es perjudicial para la competencia ortográfica del alumnado, “aunque nuestros datos no permiten afirmarlo con rotundidad”.

Una limitación de este estudio, admiten los autores de este trabajo, es la “imposibilidad de discernir” en las intervenciones de WhatsApp cuándo una tilde se omitió de forma intencionada (textismos) frente a las que no se escribieron por desatención o desconocimiento (faltas de ortografía), partiendo de la hipótesis de que también se pueden cometer faltas de ortografía en la comunicación digital interactiva.

La utilización de la norma digital como recurso para la didáctica de la ortografía en la ESO es una de las posibilidades más sugerentes a las que apunta este estudio y abre el camino de nuevas investigaciones. De este modo, subrayan, “resulta paradójico que la norma digital empleada en WhatsApp se identifique como una oportunidad para la adquisición de la competencia ortográfica de los adolescentes en diversas lenguas, pero no se integre en la misma”.

En su opinión, “los textismos por supresión de tildes son el ejemplo más relevante de que la relación entre norma digital y competencia ortográfica depende de la naturaleza de los textismos y de las faltas, al menos en estudiantes adolescentes”.

A partir de una investigación anterior realizada en Alemania, los investigadores de la Universidad de Sevilla piensan que aquellos resultados “ofrecen una perspectiva muy interesante sobre el papel de los signos de puntuación en la comunicación digital de los adolescentes alemanes en WhatsApp, que podría aplicarse a la lengua española en estudios posteriores”. En este sentido, coinciden en que no se debería desanimar a los jóvenes a utilizar la escritura digital, sino enseñarles a alternar eficazmente entre los registros formales e informales, “integrando los textismos en la adquisición de la competencia comunicativa y ortográfica del alumnado que cursa la Enseñanza Obligatoria”.

La metodología aplicada ha sido de carácter descriptivo, basado en el análisis de contenido dirigido. La muestra la integran 270 estudiantes de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria matriculados en doce institutos públicos de la Comunidad Autónoma Andaluza.

Los datos se obtuvieron a partir de textos reales aportados por el alumnado participante en el estudio, extraídos por un lado de mensajes de WhatsApp de sus teléfonos inteligentes y por otro de textos académicos elaborados como actividad del aula de Secundaria.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí