Sanidad reconoce la transmisión del virus por aerosoles y propone ventilación plena en las aulas

Imagen de David Mark en Pixabay

El Gobierno ya dispone de más datos sobre la expansión del COVID-19 y eso justifica la última revisión del protocolo en los colegios para combatir la pandemia. La ventilación de las aulas, si es necesario, se forzará, es decir, será total para minimizar riesgos. Se admiten también los purificadores de aire en los casos en que la ventilación sea difícil o inviable.

Aprobado por la comisión de salud pública con fecha 4 de febrero, el Ministerio de Sanidad publicaba el pasado día 8 de febrero un nuevo Protocolo de Medidas de Prevención, Higiene y Promoción de la Salud frente a COVID-19 para centros educativos en el Curso 2020-2021.

De la revisión del documento el Ministerio de Sanidad no había facilitado información pública alguna desde su Departamento de Prensa, aunque este viernes un medio de comunicación tuvo acceso y lo publicó para sus suscriptores.

Así, el Ministerio de Sanidad reconoce que “la nueva evidencia sobre la transmisión del SARS-CoV-2 por aerosoles hace necesario enfatizar la importancia de la ventilación y reforzar algunas recomendaciones relacionadas”.

En este sentido, la ventilación natural es la opción preferente, recuerda Sanidad, de modo que se recomienda ventilación cruzada, si es posible de forma permanente, con apertura de puertas y/o ventanas opuestas o al menos en lados diferentes de la sala, para favorecer la circulación de aire y garantizar un barrido eficaz por todo el espacio.

Es más recomendable, apunta, repartir los puntos de apertura de puertas y ventanas que concentrar la apertura en un solo punto.

De igual modo, se deberá ventilar con frecuencia las instalaciones del centro, a poder ser de manera permanente, o al menos durante 10-15 minutos al inicio y al final de la jornada, durante el recreo, y siempre que sea posible entre clases, garantizando además una buena ventilación en los pasillos; y con las medidas de prevención de accidentes necesarias. El tiempo de ventilación mencionado de 10-15 minutos es orientativo y debe adaptarse a las condiciones y características de cada aula.

En situaciones de alta transmisión comunitaria de SARS-CoV2, se debe valorar la priorización de la ventilación natural por su efectividad en la prevención de la transmisión por encima de aspectos como las condiciones de temperatura y humedad necesarias para el confort térmico o a los requerimientos de eficiencia energética, asegura Sanidad.

Ahora bien, si la ventilación natural no es suficiente, se puede utilizar ventilación forzada (mecánica), debiendo aumentarse el suministro de aire exterior y disminuir la fracción de aire recirculado al máximo, con el fin de obtener una adecuada renovación de aire. Los equipos de ventilación forzada deben estar bien instalados y garantizarse un adecuado mantenimiento.

En el peor de los casos, señala Sanidad, si no es posible conseguir la ventilación adecuada mediante ventilación natural o mecánica, se podrían utilizar filtros o purificadores de aire (dotados con filtros HEPA). Como alternativa, puede valorarse el uso de otros espacios (aulas o salas del centro educativo, o municipales).

Si fuera imprescindible la utilización de filtros de aire, estos deben tener la eficacia que asegure el caudal de aire recomendado y se debe recibir asesoramiento técnico para su ubicación y mantenimiento.

Desde ÉXITO EDUCATIVO hemos tratado de arrojar luz sobre el asunto desde el inicio de curso a través de un especial de la ventilación de las aulas con entrevistas a expertos de distintos ámbitos y con un webinar a cargo del prestigiosos ingeniero químico Ricardo Díaz.

Éxito Educativo
Author: Éxito Educativo

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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