La jornada continua escolar perjudica el empleo de las familias y no beneficia a los alumnos según un estudio

El tema de los horarios escolares, de si ha de mantenerse lo que se ha llamado jornada partida o completa, es decir, con clases por la mañana y por la tarde, o si se ha de sustituir por la jornada continua o matinal, se vive con mucha intensidad en numerosos centros escolares. Un estudio titulado «Jornada escolar continua: Cómo la pandemia está acelerando un modelo social y educativo regresivo», realizado por EsadeEcPol, señala que los principales beneficiados de la escuela a tiempo parcial son los profesores, mientras que perjudica a las economías familiares y sobre todo a las de las madres, mientras que no están demostrados los beneficios para los niños.

Efecto en los alumnos

Los beneficios para los alumnos de uno u otro horario son, según los autores, dudosos, ya que no hay evidencia científica sobre el efecto de las diferentes modalidades de jornada sobre el rendimiento académico, aunque algunos estudios apuntan a que la jornada completa está asociada a mejores resultados.

De lo que sí existe evidencia abundante y robusta, aseguran, es sobre cómo el tiempo (lectivo y no lectivo) en la escuela supone un impacto positivo en los alumnos en términos académicos y socioemocionales. Una jornada completa (o partida), con un almuerzo temprano y una pausa después, se adapta mejor a los biorritmos de los alumnos y mejora su salud, ciclos de sueño y bienestar.

Las familias, perjudicadas

El informe explica que cuando la escuela es a tiempo parcial, el empleo de las familias se resiente pues hace muy difícil que sus jornadas laborales puedan superar las 25 o 28 horas semanales. Por primera vez han estimado con datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) el efecto de la jornada matinal (continua) respecto a la jornada completa sobre el empleo de las familias. Según esa estimación, la jornada escolar continua tiene un efecto negativo y significativo en los ingresos y el empleo de las familias, especialmente grande para las madres, que son quienes concentran el 66,4% del impacto, lo cual contribuye a agravar las brechas de género existentes. Su cálculo es que esto supone una pérdida de 8.048 millones de euros de ingresos anuales para las familias

Sólo favorece a los profesores

Los autores sostienen que el de los docentes es el colectivo que más se beneficia de una jornada matinal (continua), tanto en términos de bienestar como en posibilidades de conciliación. Según los datos de una encuesta realizada a 2.147 docentes, este colectivo se muestra mayoritariamente a favor de la jornada matinal (continua); y, paradójicamente, subraya los beneficios para el alumnado y las familias (y no tanto para el profesorado mismo) como las razones principales para justificar dicha modalidad de jornada.

Sí es mejor para el profesorado, que, paradójicamente para los investigadores, señala los beneficios para alumnos y familias como la razón para implantar este horario.

La pandemia empuja

Durante los últimos 30 años se ha ido extendiendo la jornada matinal en muchos centros públicos. No hay datos oficiales, pero, según recientes encuestas, ya sería la mayoritaria en los centros públicos de Infantil y Primaria.

Y la pandemia y sus efectos, no han hecho sino acelerar esa tendencia. Según la encuesta a los docentes,muchos centros en jornada completa o partida (aproximadamente un 44,5%) estén debatiendo el cambio de jornada para el próximo curso y una parte importante de los mismos (28,7%) han activado votaciones para lograrlo.

Horario partido

Para los autores del estudio, considerando al alumnado el objetivo central de las políticas educativas, proponen establecer una jornada escolar a tiempo completo (de 09:00/09:30 a 16:00/16:30) con un almuerzo temprano (12:30 o 13:00) y un descanso en el alumnado de 3 a 12 años. Sus beneficios creen que superarían con creces los costes de mantener o incluso ampliar el statu quo. Y explican que tras el gigantesco impacto que ha tenido la pandemia sobre la salud mental y el bienestar emocional de la comunidad educativa (alumnado, docentes y familias), la respuesta no debe conducir a reducir el tiempo en la escuela, sino a ampliarlo.

La evidencia científica, sostienen, indica que hay efectos perniciosos sobre alumnos y familias con la jornada matinal, por lo que proponen otras alternativas y compensar al profesorado por el deterioro sufrido por su situación laboral durante la última década.

Ingresos por IRPF e inversiones

Según las estimaciones del estudio, la generalización de una jornada escolar a tiempo completo supondría aproximadamente un aumento de 1.200 millones de euros en la recaudación vía IRPF. Esos ingresos se podrían dedicar ampliar la cobertura y cuantía de las becas de comedor, para llegar al 40% del alumnado, realizar las obras necesarias para que haya un comedor en cada centro público de Infantil y Primaria y compensar al profesorado con un complemento salarial para aumentar las horas de permanencia en los centros

Los autores del estudio han sido Marta Ferrero profesora y Vicedecana de Investigación en la Facultad de Formación de Profesorado y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, Lucas Gortazar director de Research y senior fellow de Educación en EsadeEcPol y Ángel Martínez Jorge, analista en el Centro de Políticas Económicas – EsadeEcPol.

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