Niños sobreexigentes e insatisfechos: cómo ayudarles

sobreexigencia

En la sociedad actual, es cada vez más común que los padres y profesores impongan altas exigencias a los niños, lo que puede generar en ellos un sentimiento de insatisfacción y una presión excesiva. Según Cristina Gutiérrez, experta en Educación Emocional y creadora del Método La Granja Ability training center©., esta sobreexigencia puede desencadenar ansiedad y estrés en los niños.

La búsqueda constante de la perfección y la presión en el ámbito escolar pueden tener graves consecuencias a corto y largo plazo, afectando el desarrollo, la salud emocional, la autoestima, las relaciones interpersonales y la capacidad para resolver problemas de los niños. Es por esto que resulta fundamental que los padres estemos atentos al nivel de presión que ejercemos sobre nuestros hijos y trabajemos conjuntamente con ellos para reducir la autoexigencia y establecer un equilibrio saludable en el entorno escolar.

Consecuencias de la sobreexigencia en el ámbito académico

La sobreexigencia puede tener consecuencias perjudiciales en la vida académica, personal y emocional de los niños. Algunas de estas consecuencias son las siguientes:

1. Baja autoestima: La búsqueda constante de la perfección puede hacer que los niños sientan que nunca son lo suficientemente buenos en nada. Esto afecta negativamente su autoestima y su confianza social.

2. Estrés y ansiedad: La presión y la sobreexigencia generan altos niveles de estrés y ansiedad en los niños, afectando su bienestar emocional y físico. El miedo, el pánico y la presión por alcanzar altas expectativas pueden ser abrumadores para ellos.

3. Bajo rendimiento académico: Paradójicamente, cuando los niños se esfuerzan constantemente por la perfección y son demasiado exigentes consigo mismos, pueden terminar obteniendo un bajo rendimiento académico. Su enfoque se centra en evitar errores y en satisfacer expectativas muy altas en lugar de aprender y pensar de forma creativa.

4. Pérdida de interés en la escuela: Los niños que sienten una gran presión por obtener resultados sobresalientes pueden perder rápidamente el interés por la escuela. Al no sentirse motivados o satisfechos con su rendimiento académico y al no ser recompensados por sus esfuerzos, pierden gradualmente la motivación por aprender y disfrutar de nuevas experiencias.

5. Problemas de salud mental: La búsqueda constante de la perfección puede tener un impacto psicológico grave en los niños, llevándolos a experimentar problemas emocionales y de salud mental, como depresión y trastornos de ansiedad. Estos niños dejan de disfrutar de su infancia y de actividades lúdicas debido a la presión que sienten por ser perfectos en todo.

Causas de la sobreexigencia en los niños

Existen varias causas que pueden llevar a los niños a sentirse sobreexigidos en cuanto a su rendimiento escolar. Algunas de ellas son:

1. Presión de los padres: Los padres a menudo esperamos que nuestros hijos tengan un buen rendimiento escolar, pero esta expectativa puede convertirse en excesiva si les exigimos más de lo que son capaces de dar.

2. Comparación con otros niños: Los niños también pueden sentirse sobreexigidos cuando se comparan con otros de su misma edad o con sus compañeros de clase.

3. Altas expectativas en el entorno escolar: Algunos colegios pueden fomentar una cultura del éxito que presiona a los niños para obtener calificaciones altas.

Consejos para ayudar a los niños cuando no se sienten suficientes

La presión excesiva que los niños experimentan al tratar de ser los mejores en todo puede hacer que se sientan abrumados e insatisfechos con sus logros. Por eso, es fundamental recordarles que cada uno tiene su propio ritmo y necesidades, y aceptarlos tal como son. Además, resulta crucial trabajar con ellos para que comprendan y gestionen sus emociones de manera efectiva.

La especialista Cristina Gutiérrez nos brinda varios consejos sobre cómo podemos ayudar a los niños y adolescentes que no se sienten suficientes:

1. Fomentar la comunicación: Es importante establecer un ambiente de confianza donde los niños se sientan cómodos para expresar sus inquietudes, dudas y expectativas sin temor a ser juzgados. Alentémoslos a hablar sobre lo que les preocupa en relación a su desempeño escolar para identificar los problemas que deben abordarse y encontrar soluciones juntos.

2. Motivarlos: Es fundamental enfatizar la importancia de una actitud positiva y fomentar la confianza en su capacidad para mejorar su desempeño académico. Alentémoslos a centrarse en sus fortalezas y a reconocer el progreso que han logrado, por pequeño que sea.

3. Poner las expectativas en perspectiva: Debemos enseñarles que no tienen que ser perfectos ni obtener siempre calificaciones altas.

4. Enseñar habilidades de afrontamiento: Mostremos a los niños técnicas para manejar el estrés y la ansiedad, como métodos de relajación, meditación o ejercicios físicos. También es recomendable trabajar con ellos para mejorar las habilidades de estudio y organización, ya que muchos alumnos carecen de estas habilidades y subutilizan su potencial. Fomentar la planificación anticipada y el desarrollo de un horario de estudio semanal les permitirá distribuir su tiempo de manera efectiva y centrarse en las áreas en las que más necesitan apoyo.

5. Celebrar el esfuerzo, no solo el resultado: Recordémosles que el esfuerzo y el trabajo duro son importantes, no solo el resultado final.

Es crucial tener presente que la sobreexigencia puede afectar negativamente la salud emocional y física de los niños. Por lo tanto, es fundamental que padres y profesores trabajemos juntos para ayudarlos a equilibrar su vida académica y personal, y dejemos de enfocarnos únicamente en sus resultados académicos. Debemos animarlos a seguir adelante, mejorar su autoestima y prestar atención a sus necesidades emocionales.

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