El proyecto lingüístico gallego, según ‘Hablamos español’, a la altura del catalán en su objetivo de erradicar el castellano en la escuela

Alberto Núñez Feijoo y Alfonso Rueda

Para la organización ‘Hablamos español’ ha sido poco menos que una sorpresa constatar en un estudio que el proyecto lingüístico del gallego en la escuela está a la altura del catalán, tanto en Cataluña como en Baleares, en su objetivo de arrinconar el castellano como lengua vehicular.

“En los proyectos lingüísticos (PLC) queda plasmado este tipo de adoctrinamiento”, denuncia la asociación ‘Hablamos español’, que subraya que ello se lleva a cabo “de una manera especialmente acusada” en las comunidades autónomas de Galicia, Islas Baleares y Cataluña, “siendo la comunidad autónoma gallega, aquella en la que el profesorado encargado de este tipo de adoctrinamiento se emplea más a fondo, a juzgar por el contenido de los PLC”, los proyectos lingüísticos de centro.

Todos los centros de enseñanza de Galicia han de elaborar y aprobar un proyecto lingüístico. Lo redacta el Departamento de Dinamización da Lingua Galega. Está dirigido por un profesor de gallego y forman parte de él varios profesores de diferentes asignaturas, personal no docente y alumnos.

Para la organización autora del ‘Estudio sobre adoctrinamiento en los Proyectos Lingüísticos (PLC) de los centros de enseñanza de Cataluña, Galicia y Baleares’, “bajo el pretexto de fomentar el uso del gallego, lo que hacen es ingeniería social, intentando cambiar la lengua de los alumnos, de sus familias e incluso del entorno del centro de enseñanza”.

El procedimiento es muy sencillo, explica ‘Hablamos español’: todo lo que se ve, todo aquello que tiene que ver con la imagen del centro en lo que se refiere a rotulación, documentos y expresión en público de sus representantes, todas las actividades culturales y visibilidad de las celebraciones, ha de estar solo en gallego.

“Y eso se lleva a cabo bajo el pretexto de que es una lengua en peligro y transmitiendo que es el elemento identitario y cultural de los gallegos, su lengua propia, como si el español, hablado y asentado en Galicia desde hace siglos, lengua de sus principales escritores y de más de la mitad de la población de Galicia en la actualidad, sobre todo de los más jóvenes, fuese una lengua ajena”, se lamenta la organización.

Los PLC más reprobables, lo que son las cosas, suelen ser los elegidos por la Consejería gallega de Educación para ser premiados por ser los ‘mejores’ de Galicia. Se premian siguiendo la Orden de 2012 que establece los premios para los proyectos lingüísticos.

En este contexto, ‘Hablamos español’ analiza los PLC de ciudades y villas, de centros de primaria y de institutos, de colegios privados y concertados y asegura que “no se ha encontrado ninguno que no cause sonrojo”.

Sin oposición, ni en la escuela concertada

Hasta los centros concertados religiosos “obedecen las mismas directrices”, deplora. “El principio es el mismo y es perverso”. Cuenta en su estudio que la Federación de Centros Religiosos de Enseñanza de Galicia (FEREGA) “sigue a pies juntillas las indicaciones para llevar a cabo el cambio de lengua en los alumnos y que ha colaborado y colabora con entidades nacionalistas”.

Entrando al detalle, todos los PLC analizados por ‘Hablamos español’ coinciden en que se refieren al gallego como la lengua que debería ser la hablada y asumida como propia por los alumnos; en que el español aparece como un “elemento molesto que causa problemas”, como una “lengua invasora” que impide la normalización del gallego; en que las causas de la pérdida de hablantes que se suele señalar en estos PLC son los “prejuicios” que tienen los alumnos instalados en el español; en que no se habla de derechos lingüísticos, de lo que se trata es de “beneficiar” a la lengua, no a los alumnos; en que se considera un “problema o una anomalía” que las familias hablen español; o en que se asocia de forma repetida la cultura gallega con la lengua gallega como si la literatura y la lengua asociada a personas relevantes de la historia y la actualidad gallega no existieran.

Pero también son coincidentes estos PLC en que las zonas rurales, donde el índice de gallegohablantes es más elevado, se enfocan las medidas de promoción a incrementar la presencia del gallego “para que no lo dejen de hablar”, mientras que en las ciudades o villas, donde el español es predominante, se apuesta por una mayor presencia para que se cambien los hábitos lingüísticos. También se recoge en estos planes medidas que abarcan a toda la comunidad educativa y que consisten en promocionar el gallego “eliminando el español de todo lo visible y del uso”.

En conjunto, se establece que el gallego ocupe en exclusiva toda la actividad administrativa como exige la Xunta, y que también sean monolingües en gallego las actividades culturales, extraescolares, y la relación con las familias.

Las medidas propuestas en los PLC suelen ser un calco de las contenidas en la Guía para la Planificación Lingüística de Centro. Una guía que, recuerda ‘Hablamos español’, es obra del Gobierno PSOE-BNG, pero que, Cuando llegó al poder en Galicia el Partido Popular, “a pesar de haber ganado las elecciones con una clara promesa de acabar con el adoctrinamiento nacionalista en la enseñanza, esa Guía siguió siendo el catecismo para los equipos que elaboran los PLC”.

La asociación Hablamos Español se define como una organización apartidista sin ánimo de lucro, creada por “personas de diferentes lugares de España para defender los derechos lingüísticos de los hispanohablantes”. Su principal reivindicación es proponer “una política lingüística homologable a las de los países con varias lenguas oficiales, es decir, basada en la libre elección de lengua; una política que tenga como eje los derechos de las personas, y que estas no se pongan al servicio de la conservación de las lenguas”.

Descargar informe Estudio sobre Adoctrinamiento en los Proyectos Lingüísticos (PLC) de los centros de enseñanza de Cataluña, Galicia y Baleares

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