Un manual asesora al profesorado sobre el tratamiento de la infancia tutelada y adoptada

three children holding hands standing on grasses

El proyecto Brighter Future, financiado por el programa Erasmus + de la Unión Europea y coordinado desde la UAB por la profesora del Departamento de Psicología Social Beatriz San Román, ha publicado un manual para maestros de educación primaria y profesorado de educación secundaria con información y estrategias que faciliten la inclusión escolar de los niños y adolescentes tutelados por el Estado o que han llegado a sus familias a través de la adopción, incluidos los que llegaron al país sin figuras parentales que les acompañaran.

El objetivo es que el personal docente tenga herramientas para crear un ambiente acogedor para este alumnado, ya que los centros educativos necesitan información que permita interpretar correctamente sus reacciones y necesidades para acompañar adecuadamente en su transcurso escolar y permitirles desarrollar todo su potencial, según informa en su web la UAB.

La investigación realizada mediante este proyecto ha demostrado que, desde los centros escolares, se tiende a asumir que las trayectorias vitales y las situaciones familiares del alumnado son homogéneas, lo que tiene como resultado prácticas excluyentes, poco sensibles e ineficaces hacia quien no vive con su familia de origen.

Como afirma Chandra Clemente, antropóloga de la UAB, «pedirle que lleve una foto de cuando era bebé a una niña adoptada que posiblemente no tenga información sobre sus primeros años de vida la sitúa en una posición muy incómoda y perturbadora», situación que se produce también «cuando se le pide que rellene una ficha con el árbol genealógico donde no puede encajar su realidad familiar».

Por otra parte, además de haber sido separados de sus primeras familias, buena parte de estos niños y adolescentes han experimentado también otras situaciones que han impactado en su proceso de desarrollo, como la institucionalización, los cuidados negligentes o situaciones de violencia o maltrato. Estas vivencias pueden afectar la adquisición de habilidades emocionales o los procesos cognitivos, entre otras consecuencias.

Entre los problemas que se pueden derivar de las circunstancias de este colectivo si no están rodeados de un ambiente seguro, respetuoso y acogedor, el manual destaca las dificultades para desarrollar las habilidades de la función ejecutiva (fácilmente confundibles con el TDAH), estrés crónico, problemas en las relaciones con sus compañeros y compañeras, resistencia a los cambios y retrasos o dificultades en el aprendizaje.

Recomendaciones para el profesorado

El manual ofrece recomendaciones para gestionar las emociones del propio profesorado, para facilitar al estudiante unas condiciones favorables y un entorno acogedor, para preparar su llegada al centro educativo, para tratar con las familias de acogida o las personas de referencia a los centros y para trabajar también con los compañeros y compañeras de clase.

En cuanto al personal docente, el manual da consejos como reconocer los sentimientos y las emociones propias, no culpabilizar al alumnado -dado que los adultos pueden interpretar sus comportamientos como inapropiados y reprobables-, aprender a detectar los signos de malestar, fomentar una relación de confianza que facilite hablar de los problemas, compartir las cosas observadas con la dirección del centro y pedir ayuda a otros profesionales si es necesario.

Se recomienda identificar los recursos locales disponibles en la zona y crear equipos multidisciplinares que, por ejemplo, incorporen a la persona responsable del apoyo psicológico si el centro dispone de una.

En cuanto al alumnado, para que se sienta aceptado, valorado y capacitado, el manual aconseja que el docente muestre interés y destaque los puntos fuertes de cada persona, que proporcione oportunidades para expresarse y verse representado o representada y que fomente el sentido de comunidad.

Es recomendable también establecer una persona de referencia entre el profesorado que aporte apoyo emocional y establezca un relación sana y positiva, y se apuntan otras sugerencias como acordar con el estudiante una ubicación en el aula donde se sienta seguro o segura, comprobar regularmente si se encuentra a gusto, establecer una rutina para darle la bienvenida y despedirse cada día o apoyarlos en las tareas docentes ayudándoles a comenzar un tarea nueva u ofreciéndoles dos opciones para elegir de manera que sientan un cierto control.

Un plan de acogida y una comunicación adecuada

El manual incide en la idoneidad de un plan de acogida que facilite su incorporación al centro educativo. Es importante, por ejemplo, ayudarles a anticipar los eventos, es decir, prepararlos para el cambio y para las nuevas rutinas que adquirirán permitiendo que conozcan con antelación las instalaciones y las personas con las que tratarán y facilitándoles una incorporación gradual.

Se recomienda también que se les dé espacio para expresar sus dudas o temores, y que puedan tener la mentoría de un compañero o compañera que le acompañe en el nuevo contexto tratándolo desde el principio de igual a igual.

Otro apartado se centra en la comunicación con las familias y recomienda una reunión antes o al inicio del curso, así como utilizar un vocabulario adecuado e implicar al estudiante siempre que sea posible. Se aconseja también dejar claro que toda la información sobre el pasado del alumno será estrictamente confidencial y que podrán compartir de forma privada las preocupaciones o las situaciones difíciles, en lugar de tener que aprovechar momentos menos discretos como es la hora de entrada o de salida del alumno en el centro.

Finalmente, con respecto a los compañeros y compañeras de escuela, se dan pautas para responder a la curiosidad que pueden tener por el tema de la adopción y las situaciones de cuidado alternativas. Primeramente, hay que utilizar un lenguaje respetuoso y sin prejuicios: hablar de «padre o madre de nacimiento o biológico» en lugar de «padre o madre verdadera», «hijo biológico» en lugar de «hijo propio», «centro de acogida» en lugar de “orfanato”, etc.

A veces, es mejor sustraer una palabra (mejor hablar «del padre» o «el hermano» en lugar del «padre adoptivo» o «el hermano adoptado»), y otras es recomendable hacer un circunloquio como «niños o niñas que han migrado solos y han llegado al país sin el acompañamiento de figuras parentales» en lugar de utilizar una etiqueta con connotaciones como «MENA».

Y, en segundo lugar, se debe enseñar también a respetar la privacidad del otro, sin censurar la curiosidad pero explicando que no es bueno hacer preguntas demasiado personales. Las conversaciones para satisfacer la curiosidad del alumnado son, pues, importantes para enseñar la diversidad de situaciones, evitar ideas como que hay padres y madres «reales» y otros «falsos», o explicar que el hecho de vivir en una familia adoptiva o de acogida tiene que ver con cómo es o era una persona.

Cuatro idiomas

El manual se ha publicado en inglés, holandés, italiano y español y se puede descargar en la web del proyecto y el depósito digital de documentos de la UAB. El equipo de trabajo de Brighter Future está formado por siete instituciones de cuatro países diferentes: el Ayuntamiento de Turín y la Universidad de Verona en Italia, la ONG Pharos y la Universidad de Groningen en Países Bajos, PAC UK en Reino Unido, y la Federación de Asociaciones de la Adopción y el Acogida CORA y la UAB en España.

Actualmente, el equipo de Brighter Future está trabajando también en el desarrollo de un módulo formativo para la formación inicial de magisterio y para el máster de formación del profesorado.

En estos momentos se están recogiendo las experiencias en relación a los centros educativos de personas que pasaron por el sistema de protección durante su infancia y de familias adoptantes, así como de docentes de educación primaria y de educación secundaria, con el objetivo de recoger las necesidades e identificar las competencias necesarias para conseguir que los centros sean espacios acogedores y seguros para todo el alumnado, con independencia de sus trayectorias vitales o de su situación familiar. Más adelante, se trabajará para traducir estas competencias en un currículum formativo para implementarse en las facultades de educación, así como en cursos de formación continua.

Más información: De la protección a la inclusión. Las personas con experiencias de adopción, acogimiento familiar y residencial en los centros educativos

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