«Vamos a ver alumnos estudiar en las mejores universidades sin salir de su pueblo»

Juan Vera, CEO de Edosoft

La pandemia del coronavirus ha acelerado el proceso de transformación digital de la economía en general y también de la educación. La formación online se ha convertido, de un día para otro, no tanto en una alternativa como en una solución a un problema como el que planteó el confinamiento y el consiguiente cierre de centros educativos.

En esta segunda ola de pandemia, la educación afronta la situación con relativa entereza, entre la presencialidad y el formato online. El conocimiento de las herramientas que hacen posible la digitalización de la enseñanza es tarea obligada para profesores y alumnos, como lo es que las administraciones garanticen la formación adecuada en su uso. A eso, precisamente, se dedica la empresa EDOSOFT, cuyo CEO, Juan Vera, concede esta entrevista a ÉXITO EDUCATIVO.

¿Qué servicio presta EDOSOFT?

Nuestros esfuerzos se centran en dotar a los centros y universidades de herramientas pensadas para la docencia online, como las aplicaciones de G Suite for Education. Además, aplicamos aquí algo que llevamos años trabajando con empresas e instituciones públicas y es la parte formativa a las personas involucradas en el cambio de cultura, en este caso, el profesorado. Entre nuestras soluciones se encuentran herramientas de formación a formadores, que ayudan a capacitar a grandes plantillas de profesorado en un margen de tiempo muy corto, así como soluciones de comunicación y colaboración en la formación como Google Workspace.

También hemos ampliado nuestro portfolio con soluciones para eventos online tanto para el área formativa como divulgativa. Por último, estamos colaborando con varias organizaciones para migrar a la nube sus plataformas de gestión de formación, como Moodle y que puedan así absorber la mayor capacidad que se está demandando de ellas.

¿Cómo evalúa la situación de la educación en el ámbito digital?

Si me preguntas por la docencia online, es algo que lleva mucho tiempo existiendo y que ha funcionado históricamente, sea en cursos o certificaciones o en carreras universitarias a través de la UNED, la Universitat Oberta de Catalunya o los programas abiertos de formación del MIT, Stanford o Harvard. La mayor parte de la oferta de educación reglada sigue orientada a un modelo totalmente presencial.

Se han hecho intentos de introducir la tecnología de forma muy puntual y sin un impacto positivo real. Tampoco podemos pretender que el cuerpo docente sea un ente todopoderoso al que le das nuevas herramientas y deben saber cómo usarlas en todo momento. El acompañamiento y la formación a formadores son claves si queremos que un nuevo modelo educativo sea una realidad.

¿Qué puede aportar al sector de la educación su compañía?

Como he comentado anteriormente, nuestro factor diferenciador es el acompañamiento continuo y la formación en las herramientas diseñadas para la docencia online como Google for Education. Además, y esto entra más dentro del ámbito de responsabilidad social, estamos comprometidos con aportar nuestro granito de arena a reducir la brecha digital, realidad de la que se hablaba relativamente poco hasta el estado de alarma del pasado mes de marzo, que evidenció que no todas las familias pueden acceder a un equipo informático.

En este sentido, próximamente anunciaremos un proyecto que nos hace especial ilusión y que pondrá de manifiesto que la colaboración público-privada pueden ayudar a reducir la brecha digital, algo clave en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el de Educación de Calidad o el de Reducción de las Desigualdades.

¿Qué herramientas son las adecuadas para favorecer el desarrollo digital del sector educativo?

Nosotros trabajamos con todo el conjunto de herramientas de Google for Education, que además, integra Google Classroom. Son aplicaciones Cloud, que se ejecutan desde cualquier dispositivo y cuya principal característica es mejorar la colaboración y la comunicación. Aquí es donde está la clave de este modelo educativo online: no estamos hablando de enviar tareas al alumnado para que las hagan de manera asíncrona y ya está.

Estamos hablando de realizar actividades en conjunto, colaborando en tiempo real, estableciendo correcciones entre compañeros, despertando la curiosidad y generando impacto, donde el docente se convierte en facilitador teniendo a su disposición, además, herramientas para hacer un seguimiento del trabajo de su clase.

¿La falta de preparación digital de muchos profesores supone un hándicap?

Lo apuntamos antes: no podemos pretender implantar nuevas herramientas si no se conoce su alcance o cómo se utilizan. El profesorado es capaz de aprender porque no estamos hablando de aplicaciones complicadas o desconocidas y porque el cuerpo docente de España lo conforman personas preparadas. El problema que detectamos nosotros es que es muy costoso y, logísticamente hablando, muy difícil formar a un número masivo de docentes de manera simultánea.

De ahí el desarrollo de las herramientas de formación a formadores que hemos diseñado, orientadas a solventar este obstáculo. Por otra parte, Google ofrece multitud de recursos gratuitos para el profesorado, diseñados por otros pares donde cuentan cómo aplicaron una herramienta u otra para resolver un problema o cómo utilizan las aplicaciones en su día a día, además de los Grupos de Educadores Google, que son grupos de  profesionales de la Educación cuyo objetivo es inspirarse mutuamente, aprender y compartir.

¿Es difícil para un docente, y para los alumnos, el uso de las nuevas tecnologías digitales en el aprendizaje ordinario?

En absoluto, sobre todo si partimos de la base de que ya las usan en casa: Gmail, Calendar, Docs, YouTube… el reto con las nuevas tecnologías no es aprender a utilizarlas, es implementarlas de manera que complementen al docente y hagan que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea más efectivo. Eliminar tareas cotidianas o de bajo impacto, posibilitar el trabajo colaborativo, dotar de recursos en línea a tu aula, etc. todo eso hace que la educación se actualice y el alumnado sienta, además, que se les habla en su mismo idioma.

¿Cómo están implementando su modelo entre los docentes de la Comunidad de Navarra?

El caso de Navarra es especial porque su reto era formar a todo el cuerpo docente para que aprendieran a utilizar las herramientas de G Suite for Education y en esto han sido pioneros. El Servicio de Tecnologías e Infraestructuras TIC Educativas del Gobierno de Navarra detectó la necesidad y creo que han sido de los primeros en ponerse manos a la obra.

Nosotros nos coordinamos con ellos y el equipo de Google Cloud España para diseñar unos laboratorios virtuales donde, según unas directrices pedagógicas, guiamos el aprendizaje de forma dinámica, fácil y fiable para casi 10.000 docentes que se han formado en mes y medio, siendo ellos los que marcaban el ritmo e iban avanzando en la consecución de los objetivos propios de cada taller virtual.

¿Son importantes las inversiones necesarias para el pleno desarrollo digital en los centros educativos?

El sector educativo, al igual que el sanitario, ha sido históricamente castigado por los recortes presupuestarios por lo que, en muchas ocasiones, a pesar de existir un interés y un empuje por parte del profesorado, se encontraban sin recursos para llevar a cabo diferentes iniciativas. Actualmente, las inversiones de las que hablamos no son desorbitadas. El equipamiento ha pasado de ser de lo más costoso a convertirse en algo asequible con el ejemplo de los Chromebooks.

En lo que hay que invertir es en conectividad, sobre todo en centros que están situados en zonas rurales y en la formación a formadores. Insistimos mucho en este punto porque es la clave del éxito de la transformación digital en el aula. A veces, parece reiterativo pedir inversión en Educación, sobre todo teniendo en cuenta el impacto en la sociedad que tiene un buen sistema educativo, pero nunca está de más recordarlo.

¿Por dónde cree que debe pasar la educación del futuro?

Por un modelo que cambie el rol del docente, que pase de ser la figura dentro del aula que posee todo el conocimiento a ser un facilitador que ayuda y acompaña al alumnado a descubrir su aprendizaje. Tendemos a un modelo cada vez más global en todos los aspectos y con la Educación pasa igual. Hay que eliminar el miedo a que la tecnología hará que la educación presencial desaparezca porque no va a pasar: el factor humano, ciertas materias y, por ejemplo, las prácticas, requieren de la presencialidad. Sin embargo, la mayor parte de las materias sí que pueden ser impartidas en modelos mixtos.

Esto es un cambio importante en la sociedad. Podremos ver a gente estudiando en las mejores universidades mientras viven en su pueblo o sin salir de su país. O a alumnos y alumnas recibiendo clases maestras a nivel global. Es un modelo que no estamos inventando y que ya está implantado en diferentes centros y que, y esto es muy importante, se ajusta a lo que el mercado laboral pedirá de ellos en unos años.

Trabajamos en entornos colaborativos, ágiles, con una rápida adaptación al cambio y una actualización constante y, si lo que fomentamos desde la escuela es lo contrario a esto, estamos formando mal a nuestra sociedad del futuro. Con este modelo y la inclusión de las herramientas que hemos detallado anteriormente, podríamos afrontar una enseñanza semipresencial u online con garantías.

Éxito Educativo
Author: Éxito Educativo

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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