¿Cuánto influye nacer en una familia acomodada en la educación?

La respuesta a la pregunta que se formula en el titular es variada y, probablemente, ninguna de las que se planteen ofrezcan un resultado ajustado a la realidad plena. Pero la estadística sí permite acercarse a algunas realidades significativas, como que más de la mitad de los adultos que nacieron en el seno de una familia acomodada alcanzaron los estudios universitarios, frente a solo una cuarta parte de quienes convivieron con un presupuesto familiar mucho más ajustado.

De acuerdo con la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), del Instituto Nacional de Estadística, el 53,1% de los adultos con situación económica buena o muy buena en la adolescencia tenía educación superior en 2023, frente al 23,3% de los que tenían una situación económica mala o muy mala.

El 9,7% de los adultos entre 25 y 59 años vivía en hogares con una situación económica mala o muy mala cuando eran adolescentes. Este porcentaje ha disminuido respecto a la encuesta de 2019 (10,1%). Por su parte, el 43,5% vivía en hogares con una situación económica buena o muy buena, porcentaje superior al 32,4% de 2019.

Otro dato: El 24,6% de los adultos que vivían en hogares con una situación económica mala o muy mala en su adolescencia tenía ingresos bajos en 2023, mientras que solo el 9,2% tenía ingresos altos. Esta diferencia en los porcentajes es inferior a la obtenida en la encuesta de 2019 (34,2% con ingresos bajos y 9,4% con ingresos altos).

Por su parte, el 16,9% de los adultos que vivían en hogares con una situación económica buena o muy buena tenía ingresos bajos el año pasado, mientras que el 24,3% tenía ingresos altos. Esta diferencia en los porcentajes es inferior a la de 2019 (13,2% con ingresos bajos y 30,0% con ingresos altos).

Nivel de formación alcanzado según la situación económica cuando era adolescente

De los adultos que vivían en hogares con una situación económica mala o muy mala cuando eran adolescentes, un 19,3% tenía educación primaria o inferior en 2023 y un 23,3% educación superior. En la encuesta de 2019 estos porcentajes fueron del 26,9% y 15,8% respectivamente.

Por su parte, el 5,2% de los adultos que vivían en hogares con una situación económica buena o muy buena tenía el año pasado educación primaria o inferior y un 53,1% educación superior. Esta diferencia de porcentajes es inferior a la de 2019 (3,0% con educación primaria o inferior y 56,5% con educación superior).

Por grupos de edad, el 25,4% de los adultos entre 25 y 44 años que vivían en hogares con una situación económica mala o muy mala en su adolescencia tenía educación superior en 2023. Este porcentaje alcanzó el 21,4% en los adultos entre 45 y 59 años.

Por su parte el 58,0% de los adultos entre 25 y 44 años que vivían en hogares con una situación económica buena o muy buena tenía educación superior. Este porcentaje fue del 46,6% para los adultos entre 45 y 59 años.

Nivel de formación alcanzado según el nivel de formación de los padres

El 40,1% de los adultos entre 25 y 59 años cuyos padres tenían un nivel de estudios de educación secundaria de primera etapa o inferior había alcanzado este mismo nivel de educación en 2023. Por su parte, el 36,2% tenía educación superior.

Por otro lado, el 5,9% de los adultos entre 25 y 59 años cuyos padres tenían educación superior había alcanzado el año pasado un nivel de secundaria de primera etapa o inferior, y un 77,4% estudios superiores.

La Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) es una operación estadística anual dirigida a hogares que se realiza en todos los países de la Unión Europea. Es una estadística armonizada, respaldada por el Reglamento (UE) 2019/1700 del Parlamento Europeo y del Consejo de 10 de octubre de 2019 por el que se establece un marco común para las estadísticas europeas relativas a las personas y los hogares, basadas en datos individuales recogidos a partir de muestras.

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